Muchos salimos y seguiremos saliendo con esas sensaciones. Por poner un ejemplo mi entrevista terminó con:
- "Mucha suerte caballero"
- "Muchas gracias"
- "La va a necesitar"
Esto sumado a alguna respuesta que quizá no era la que mejor encajaba pues hizo que no estuviera excesivamente seguro sobre mi desempeño...
Dos meses después en
oposición a lo que esperaba encontrar pude leer la palabra mágica. No obstante, aunque solo nos percatemos de lo malo, bien es cierto que también habremos proyectado otros valores. Quizá serenidad, sinceridad, mantener la compostura durante esa presión, saber resolver de manera ingeniosa... son muchos los aspectos que se pueden valorar aunque la imagen que ahora guarde sea negativa.
No obstante, si cree que ha habido puntos donde haya fallado puede hacer ese acto de retroinspección, ver como mejorar (porque quizá la entrevista que hoy ha salido mal en otra circunstancia puede ser una riña en la que hay que intervenir, actuar en un entorno donde no se es bien recibido, etc.).
Hay entrevistas "duras" que terminan en suspensos, no hay que negarlo, pero al igual que entrevistas "más ligeras" que tienen el mismo final. Ahora mismo hay que centrarse en la siguiente prueba, prepararla a conciencia y esperar al resultado de la entrevista. Mucho ánimo y aunque pueda pensar que su caso es único, muchos salen con las mismas sensaciones aunque quizá no todos lo comenten.