Bueno, después de tres semanas sin apenas aparecer por el foro, os relato mi experiencia en las físicas que he realizado en Mallorca, que, sin ser nada del otro mundo, pueden determinar mi futuro.
Día "D":
Empezamos mal. Me despierto a las cinco de la mañana y no consigo dormir más. Son las siete y me levanto. Me arreglo y bajo a desayunar, donde me encuentro a compañeros de pasadas convocatorias.
Ya en las pistas de atletismo, empieza enseguida el llamamiento, que es por las chicas primero, con lo cual, a sentarse que me queda un rato. Conforme van terminado las chicas, empiezo a calentar un poco, intensificándolo a medida que se acerca mi apellido.
Me toca, y en ese momento me doy cuenta que estoy hecho ... ¡¡un puto flan!!, pero, ¿qué me pasa?, joder si llevo con ésta cuatro convocatorias. En fin, dorsal y demás historias y circuito, lo hago y 9.4, un 7. ¡¡Argg!! la madre que ..., estaba en las pruebas en un 8, pero bueno, vamos a seguir.
Dominadas, estaba haciendo unas 10, pero aquí me hacía falta hacer 12 para un 8, tiro la 11, pero la 12 ni me podía impulsar más. Otro 7. No vamos bien. Salto; en las pruebas no bajaba del 5, bueno vamos a ver; me impulso y ... 48 cm de mierda, un 3. Hago cuentas y 17 puntos para la carrera, para mi "tendón de Aquiles". Empiezo a correr y llevando 200 metros no consigo ese ritmo y esa respiración que me hace falta, en fin, seguimos, ya apretaré mas adelante; y llegando a la segunda vuelta noto un fuerte pinchazo detrás del muslo que prácticamente me hace caer a la zona de hierba, me quedo unos 10 segundos tirado, estiro y me vuelvo a levantar y seguir, pero, ¡¡hay amigo mío!! pasada ya por meta en la segunda vuelta, decido abandonar, no puedo, ¡¡a tomar por culo la opo!!.
En ese momento pasa por mi cabeza todo el tiempo empleado, todo el sufrimiento pasado, se acabó. Decido ir como puedo a los servicios de asistencia para que me atiendan.
¿Qué pasó?, la respuesta ante el posible fracaso la tenía: cansancio, agotamiento. Casualidad de tener que hacer unas prácticas de empresa que me han tenido estas tres últimas semanas antes de las pruebas, 12 horas de intenso trabajo, de llegar a casa a las nueve de la noche e irme arrastrando a hacer las pruebas. Lo del pinchazo detrás del muslo puede que no tenga relación con ese agotamiento o sí, por no llevar un ritmo adecuado de entrenos o calentamiento previo, pero no creo que hubiera conseguido esos tres puntos que me faltaban, el ritmo de carrera no era el adecuado. No tenía buenas sensaciones dentro de mí, mi cuerpo me decía que no las pasaría.
Lo positivo, el próximo lunes empiezo a trabajar en esta empresa, después de tres años y medio largos de paro, en los que llevar una casa, con hijo y esposa en paro también, te agota, te consume, tanto físicamente como en lo psicológico y mucho. ¿Puede ser una señal esto?, no lo sé, pero hay que seguir y de momento me centraré en el trabajo, que es lo que tengo a mano y lo que de verdad me hace falta. ¿La XXXIII?, pues dependerá del tiempo que la pueda preparar, ya que con este empleo, lo veo difícil.
Siento toda esta brasa, que los que la habéis leido, os he dado, pero sentía tener que soltarla.
Un saludo.