Exactamente, pero yo a lo que me refería es que al principio, cuando tengamos (ojalá) la oportunidad de subirnos las primeras veces en un “Z”, iremos como locos, súper revolucionados, con la adrenalina al 200%,lo normal vaya. Aunque pueda sonar un poco insensible, luego se va volviendo cotidiano la mayoría de avisos, eso sí, sin perder las ganas del primer día y la profesionalidad. Por lo menos es mi percepción desde mi experiencia en las ambulancias. Aun que cada persona es un mundo, como el Seguridad de Renfe