La pregunta del temario nos la hemos hecho todos cuando hemos tenido que opositar, hay muchos temarios buenos y no tan buenos, primero hay que valorar la posibilidad de estudiar temarios extensos (lo que asegura mayores conocimientos pero también la posibilidad de que muramos en el intento con tanto tocho), temarios abreviados (hay que tener especial cuidado con ellos, sirven como complemento pero son muy justos para enfocar todas las posibilidades de tests), y otros intermedios que pretender abarcar el máximo porcentaje de las preguntas de
examen siendo asequible en cuanto a extensión para su estudio.
Lo primero es valorar nuestra propia capacidad de estudio;
* Si somos ratones de biblioteca y nos va de maravilla la memorieta pura y dura, pudiendo contar con bastantes horas. Temario extenso
* Si nuestro trabajo, vida personal, nos impide sacar más de una hora diaria entre estudio y preparación física, optemos por uno abreviado.
* Si estamos a medio camino un temario intermedio es la solución ideal, pero siempre COMPLEMENTADO con actualizaciones, esquemas o resúmenes propios o de la editorial en la que confiemos.