Yo creo que es una cuestión de gustos, fuerza de voluntad, organización, y adaptación, en el fondo todo se basa en lo último, si eres capaz de adaptar las necesarias horas de ejercicio y estudio a tu horario, sea el que sea, pues sin problemas.
Yo personalmente según han contado, prefiero el primero, por la mañana temprano no soy demasiado activo jaja me levanto con pocas ganas, y sé que tendría que esforzarme de manera extra para aprovechar ese ratillo y que el sueño no me venciera (soy bastante dormilón).
Creo que después de comer estudio mejor y para correr prefiero por la tarde, seguramente antes de ir a cenar, para ducharme, cenar y después por la noche pegar un último repaso al día y si hay tiempo algo de esparcimiento.
Pero es una cuestión de gustos y como todo de adaptarse y acostumbrarse a los horarios.