La mercadotecnia alcanza todos los rincones, y si no que pregunten a los 2.750 alumnos de la Academia de Policía de Ávila.
Parece que las técnicas de márquetin funcionan entre los agentes de la
Policía. Campañas de regalos promocionales del mismo corte que las que usan las entidades bancarias para atraer cuentas nuevas o las editoriales para vender enciclopedias están empapando en el comienzo de curso a los alumnos de la Academia de
Policía de Ávila. El Sindicato Unificado de
Policía (SUP) –mayoritario en el cuerpo con 30.000 agentes en toda España– se está llevando el gato al agua en la liza por los nuevos a_ liados: en sólo una semana casi 2.000 captaciones entre los 2.750 aspirantes a
policía que han acudido al centro abulense. Por detrás, la Confederación Española de
Policía (CEP) –segundo sindicato del cuerpo–, que ha entrado en la reñida pesca de a_ liados usando también regalos como cebo.
Y no son vajillas, ollas a presión, juegos de toallas o cuberterías lo que se ofrece, sino lectores de DVD, videocámaras, navegadores para el coche y manuales de técnica policial. Regalos perfectamente medidos para el público objetivo: los futuros policías, un mercado de novatos sin explotar.
La CEP regala a sus nuevos preafiliados dentro de la academia cuatro libros de estudio y una cartera para guardar- los, bajo la denominación “El material necesario para tu formación”, aunque son manuales idénticos a los proporcionados gratuitamente en la academia. Junto a los libros, un sobre publicitario que explica las ventajas de la Confederación y que lleva mensaje asociado: el de Caja España –entidad que se anuncia también en la contraportada de la revista de la CEP–, que regala una videocámara a los nuevos funcionarios que le domicilien la nómina.
Similares libros regala el SUP a los alumnos que se comprometan a integrarse en sus filas cuando juren su plaza de funcionarios policiales. Y no los dan a palo seco: con la cartera de manuales, un DVD o un navegador, a elegir, valorados cada uno en cien euros. En la contraportada de los libros que ofrece el SUP se lee “Edición realizada en colaboración con La Caixa”. El sindicato reparte un tríptico publicitario de la caja catalana, que oferta un “kit de
policía” si se domicilia la nómina en ella. El kit consta de un casco atenuador de ruido, unos guantes de boxeo de polipiel, unas gafas protectoras para las prácticas de tiro, aceite lubricante para armas y un muelle protegepercutor.
Pero hay un problema: la UFP (Unión Federal de
Policía, tercer sindicato en discordia) denuncia estos métodos de captación y sostiene que afiliar a alumnos que todavía no tienen su título es ilegal. En julio pasado la UFP ya cargó contra el márquetin sindical ante el Consejo de
Policía. Un escrito de la UFP ataca la práctica de “captar como filiados, utilizando la argucia semántica de denominarles ‘preafiliados’, a ciudadanos que (...) no tienen todavía la condición de tales [agentes de
policía] y, por tanto, ni pueden ser afiliados a sindicatos ni exigir de estos derecho alguno”. Desde el SUP contestan: “Nosotros no afiliamos a nadie, son preafiliados que después de año y medio pueden decidir libremente quedarse con nosotros o cambiarse a otro sindicato”.
La pelea se vuelve más escabrosa cuando toca un delicado detalle: todos los funcionarios están obligados a escoger una compañía aseguradora concertada con Muface, la mutua de los trabajadores públicos. Según la denuncia de la UFP, el SUP pide a los alevines de
policía que pongan en la casilla de la aseguradora privada escogida la clave “A12”. Es la que pertenece a Seguros Caser. Según la UFP, esa designación también es a cambio del DVD o el navegador. Así, Caser se aseguraría un gran número de mutualistas; al menos durante el primer año, ya que cada mes de enero cualquiera puede cambiar de compañía. Desde el SUP rechazan esta acusación: “No obligamos a los alumnos a suscribir un seguro ni a domiciliar la nómina en ningún banco. Cualquiera que se preafilie con nosotros tiene regalo, sea cual sea su compañía de seguros”.