Pues yo no se qué pensará el resto de compañer@s, habrá de todo supongo pero, yo por mi parte estoy deseando que llegue mi fecha de pruebas físicas y poner a prueba de verdad el trabajo ejecutado y todo el sacrificio llevado a cabo este tiempo.
También para poder desayunar churros con chocolate, pero eso ya es otro cantar.
No, ahora en serio. Pienso en el día de las pruebas y se me estremece el cuerpo, me entra ese cosquilleo nervioso que me pone en alerta y me hace desear que llegue el día. No voy ni mucho menos sobrado, voy mas bien justo, que si sale un buen día pasaría y si me sale el día tonto caería pero aún así deseando estoy que llegue mi día D.
Mucha suerte a los que empiezan mañana, cabeza fría y bien de honor en cada prueba!
¡Arriba esa XXXVII, hostias!