Bueno compañeros, pues tras 2 añitos de estar metido en un zulo (PAU+25 y OPO) sin vida social ninguna por dedicar en cuerpo y alma toda la economía a la
oposición, llegó el día de coger el vuelo, llegar a Ávila con el coche de alquiler, dormir (más bien no descansar nada) en una cama de cemento el día antes de las pruebas, llegar al pabellón, pasar el circuito con un 4, llegar a las dominadas y ver como se cargan sin contemplaciones al chico que va delante robándole (sí, he dicho ROBÁNDOLE) 4 dominadas, entrar yo en su sitio con la misma examinadora y efectivamente pasarme lo mismo, me hacía 13 dominadas, llevaba 8 y solo me había contado 4, con esa puntuación no me servía de nada seguir adelante, la examinadora lo único que decía era que "me balanceaba", pues ya me diréis como, con los pies rectos ligeramente inclinados por delante del cuerpo.
Pero bueno en fin, el cabreo es monumental y ahora lo que toca decidir es si esto realmente merece la pena. Tanta historia tragada, llegar allí y demolerte tirándote 4 dominadas a la basura por su "buen criterio" y decirte "lo siento, eliminado" (como si te dijera, venga chaval a tu puta casa que me importan tres pepinos lo que lleves encima y como creo que te balanceas te elimino, a cascarla).