La entrevista no es un proceso tan subjetivo como el que pensamos, a veces nos da una sensación de relatividad y aleatoriedad, dependiendo de cual haya sido nuestra experiencia o de la que nos hayan contado. Pensad que quien entrevista tiene una capacitación para desempeñar ese puesto y se basa en determinados valores (biodata,
test de personalidad, curriculum vitae...) con los que cuenta antes de dar inicio el momento de la entrevista.
No obstante, siempre pueden quedarse fuera opositores que quizás por la presión, el no saber expresarse, la falta de control, los bloqueos, el tartamudeo, sudor, u otras comunicaciones no verbales den una información a quienes nos examinan que no se ajusta al perfil del opositor.
En BEcop nunca aconsejamos inventarnos una personalidad distinta a la que somos, ya que enfrentarse a un momento estresante como lo es la entrevista y además mantener una historia inventada consideramos que está destinado, primero al engaño y, segundo al no poder mantener esa invención en un momento tan exigente.
Pero sí hay que demostrar cuáles son nuestras fortalezas y saber vender que somos personas válidas para desempeñar nuestra función policial.
En cuanto al proceso selectivo tiene sus virtudes y defectos, a cada uno nos parecerán justas determinadas pruebas y a otros no tanto, como no está en nuestras manos poder cambiarlo aconsejamos aceptar las reglas y adaptarnos a ellas, porque las reglas no serán las que se adapten a nosotros.