Mañana va a ser un día muy corto para unos y muy largo para otros, después de toda esta espera quiero hacer una pequeña reflexión, no sé si estaré apto o no pero las alegrías que me llevo de todos los obstáculos que he pasado no me las quita nadie, mañana puede ser una de las alegrías más grandes o una decepción acojonante, que la verdad no sé si estoy preparado para recibir o no, sinceramente creo que nadie se prepara para eso, solo que si viene hay que afrontarlo y tirar para adelante. Unas veces pienso que tengo que estar apto porque las cosas me han salido bien, me lo he currado y porque no decirlo: me lo merezco, ni más ni menos que nadie pero me lo merezco por todo lo que he dejado de lado para poder estar donde estoy, otras veces piensas en lo que la has podido fallar y claro que hay fallos, pero, ¿y quién no los tiene? No creo que seamos unas máquinas a las que todo les sale perfecto, somos personas que unas veces fallan y otras aciertan, lo que si está claro es que si estamos donde estamos es porque hemos acertado más que fallado y eso es muy buena señal. No creo que nadie de los que conozco y andan por aquí hayan hecho una entrevista en la que digan que les ha salido de 10 y están 100% seguros de que van aprobar, todos tenemos esa duda, y es que al final por muy bien que te hubiese salido nadie te asegura nada.