Si algo hay en esta
oposición es gente dispuesta a agachar las orejas y aceptar todo lo que venga sin más.
Cuando vayáis a la entrevista, recordad que ahora el porcentaje de suspensos ahora es de un 7%, frente al 25% de cuando no se grababan, y esos cambios habrán sido por algo, quizás por las quejas de los sindicatos y de algunos opositores, que lejos de crear problemas, lo que buscan es el que el proceso mejore y sea más objetivo, algo que nos beneficia a todos: a los opositores, a la propia DFP y a la sociedad, que obtiene profesionales mejor cualificados. De hecho, las entrevistas son mejores ahora, ¿no? Pues lo mismo se pretende con la medición de las pruebas físicas y los
exámenes escritos.
Hay algunas diferencias entre quejarse sin hacer nada y hacer crítica constructiva. Reclamar lo que es de justicia, siempre que se haga de forma educada y por el cauce adecuado, debería ser una obligación para un aspirante a garante de los derechos de los ciudadanos.