Lo último que deber hacer es abandonar.
Ahora tu cuerpo y tu mente debe desconectar y conforme tu mente se vacíe acordarte de cuál era tu sueño y poner tus pelotas encima de la mesa y no permitir que unas pruebas de acceso permitan reírse de tu capacidad. En cambio, si abandonas, las pruebas te estarán ganando la partida y cada vez que veas un agente de
policía te arrepentirás de haber abandonado.
¿Quién te dice que al año que viene no es tu año?
Ánimo compañero, no te permitas rendirte, por ti, por tu futuro, por tu sueño!