Yo creo que quejarse hasta cierto punto es normal. Mi novia trabaja en una administración en la que no está contenta (absolutamente normal con lo que le hacen) y está estudiando para cambiarse a otra.
Tanto ella como yo siempre trabajamos en la privada y sabemos como es (aunque ella estuvo muy bien en alguna empresa), pero en la administración también hay lo suyo. Sé que cuesta creerlo, porque parece que ser funcionario es la panacea, y ojo, tiene muchas ventajas, no lo vamos a negar ni vamos a ser hipócritas, pero no en todos los sitios es igual. Conozco GC que están genial y otros que están muy mal... por no hablar de otras administraciones, en las cuales hay auténticas historias de terror, y sin embargo, otra gente que vive como marajás.
Pienso que es totalmente lícito querer estar mejor, o más tranquilo, o que te respeten, o cobrar más, el motivo que sea. Ahora mismo nos parecen impensables muchas cosas, pero una vez dentro... hay que verse.
Quien le iba a decir a mi chica que a pesar de tener un trabajo de funcionaria tendría que seguir estudiando... si se lo dicen hace 10 años se ríe en su cara. Pues es lo que hay, hay sitios en los que te pueden "joder" mucho. No te pueden echar y cobras puntual, pero he visto cosas increíbles vulnerando ciertos derechos. Por
supuesto no vamos a compararnos con el 99% de las privadas, pero, bueno, que puede ser entendible que se prefieran ciertos puestos o ciertas administraciones.
Eso sí, lo de rechazar una plaza... hombre, siempre se puede cambiar una vez dentro, tampoco hay que tomar decisiones apresuradas. Hay gente en la GC muy feliz, nunca se sabe donde encontrará uno su lugar. Cuando llegue el momento, si alguien aprueba, pensadlo bien! Son cuerpos diferentes en algunas cosas, pero se puede estar muy bien y hacer un gran trabajo.