Es decir, que la presión es mayor delante de una pregunta escrita en un folio (la cual probablemente ya traías respuestas preparadas de casa) que, al contestarla, no te reformula la pregunta de otra forma, que delante de un tribunal con un psicólogo y otro miembro observándote, con la presión de levantar esa pregunta el blanco y que, una vez contestada, te cambie la pregunta varias veces, te ponga cuatro
supuestos de la misma pregunta, te exija que pongas tres ejemplos sobre esa pregunta, cómo actuarías, etc., y todo esto haciendo el papel de no convencerles (y, en mi caso, habiendo pasado cuatro días entre el biodata y la entrevista).
A ver si los que hemos dejado preguntas en blanco lo hemos hecho por gusto; si te parece una ventaja, déjalas tú en blanco, y después de tu entrevista me comentas qué tal te ha ido y cómo llevas la incertidumbre en estos meses sobre cuán peso tendrá tus preguntas en blanco de cara a la nota final. No hables de "vergüenza" sobre la forma de proceder de tus compañeros; vergüenza es copiarse en el
examen, llevar un pinganillo, querer hacer trampas, etc., no haber hecho un mal biodata, pues cada uno tiene sus circunstancias. Yo, por ejemplo, quería cumplir estrictamente con cada exigencia de cada enunciado, hacer una letra legible, etc.; otros habrán priorizado acabar el biodata pero haciendo una mala letra, dejándose cosas atrás, respondiendo algunas preguntas sin que guardase relación con el enunciado por no leer bien, etc. Chapó por quien completó el biodata, hizo buena letra y no dejó atrás detalle alguno (supongo que será tu caso, viendo cómo tachas de "vergüenza" el proceder de tus compañeros), pero decir que es una vergüenza no completar el biodata y que no entenderías que una persona en esa situación aprobase, es un comentario que deja mucho que desear. A veces hay que pensar dos veces antes de darle a "enviar respuesta".