Hola chic@s.
Aquí se suma uno más a esta dura carrera de fondo cuya meta no podría tener precio mejor: ¡pertenecer al Cuerpo Nacional de
Policía!
Tengo 32 años, oposité allá por 2010 aprobando el
examen teórico (antes se hacía primero) y me lesioné por apurar en las físicas un par de semanas antes (rotura de bíceps femoral). Luego, digamos, la vida siguió su curso irremediable y trabajar para sacar la familia adelante era una necesidad ineludible. Hoy, 8 años después, la espina clavada duele demasiado y ese ardor y envidia sana que sufro cada vez que veo un Zeta me va a hacer dejar mi trabajo actual (trabajo en el extranjero) para dedicarme única y exclusivamente a estas oposiciones.
Será duro, más duro que para muchos otros (la edad, supongo, contará en mi contra) pero tengo que intentarlo y, finalmente, conseguirlo.
¡Ánimo!