Primera Vuelta: respondo todas las que tengo seguras y cuento las que respondí para hacerme una idea de dónde estoy (teniendo en cuenta mi margen de error que es del 12-13%).
Segunda Vuelta: respondo TODAS las preguntas en las que tenga CLARÍSIMO que una es incorrecta, vamos que voy al 50% o sigo mi intuición en ese tipo de cuestiones. Las que dudo entre tres o no me suenan de nada no las toco ni con un palo.
Con esta estrategia hay que tener en cuenta que de cada 10 preguntas contestadas al 50%, tendrías que tener correctas solamente 3 para que te reste el haber contestado estas dudosas.
En el
examen lo importante es jugar con los conocimientos que cada uno tiene, así que cada cual responda el
examen como quiera, pero estadísticamente hay una forma muy clara de proceder si queremos maximizar las posibilidades de aprobar.