Un inciso para decir que hoy al parecer ha caído el asesino de Eva Blanco... casi 20 años después, mi reconocimiento y admiración para los compañeros de G.C. que han trabajado durante dos décadas en un caso que muchos consideraron irresoluble, y a cuya investigación se pusieron palos bien grandes en las ruedas desde la propia judicatura, en uno de los episodios más vergonzosos protagonizados por los jueces de este país. Una vez más se demuestra que al final, puedes huir pero no esconderte, aquí todo el mundo pasa por caja.
Hoy me siento muy muy orgulloso de los compañeros de G.C. y de los míos propios que trabajan cada día para que nadie quede impune.
De nuevo mi más sincera enhorabuena.