La DFP lleva muchos años haciendo este proceso, así que no les vamos a enseñar nosotros como hacerlo.
El proceso es sencillo, a la entrevista como mucho llegan 2-4 candidatos/as por plaza, en esta promoción, entre 280 y 560 personas llegaran a la entrevista, de esos, sobre el 60% recibirá el 60 (apto). Es decir, entre 168-336 y de estos, solo los 140 primeros en los
psicotécnicos irán a Ávila.
El proceso consiste en reducir de unas 22000 instancias a 140 plazas, y eso se hace:
- reduciendo el número de sedes, es por razones económicas, así el cuerpo gasta menos en sedes y personal, pero los que tienen que gastar son los opositores, que no se van a gastar 200 euros en ir a Ávila o las islas a ver si "suena la flauta". Y no es sólo una vez, sino que hablamos de 4 desplazamientos.
- haciendo unas físicas más estrictas, sin pedir nada fuera de la norma, pero si siendo más escrupulosos a la hora de contar la ejecución de cada ejercicio.
- complicando las preguntas del teórico, este año se aprobará con un 5, pero se pueden poner más preguntas fuera de los temarios habituales, o que sean más enrevesadas.
- con un buen hachazo en la ortografía, bien por complejidad, por reducción de tiempo, o por subir la nota de corte, este es el último filtro que pueden poner, así que como es variable, dependerá del número de opositores que superen el 5 en la teoría, al final de esta prueba tienen que quedarse con 280-560 opositores, que son los que harán los
psicotécnicos y las entrevistas.
- de esos 280-560, unos 168-336 obtendrán el 60 en la entrevista, y se ordenarán por la nota sacada en
psicotécnicos, y el que haga 140, sea con un 8,4 o con un 3,9 será el último que entre en Ávila en esta promoción.
Que cada uno saque sus conclusiones de donde tiene que apretar para llegar a estar entre los 140, pero no hay mucho más que rascar.
De nada sirve hacer 17 dominadas perfectas si caigo en teoría, y de nada sirve un 9 en teoría, si suben el corte de ortografía y no lo paso, y de nada sirve un 9 en ortografía si sacó un 3 en
psicotécnicos.
Así que lo que uno tiene que hacer es saber distinguir que intensidad debe dar a cada prueba y darse caña, que en el camino tiene que caer mucha gente, y si nos despistamos podemos ser uno de esos que caigan.