Recordamos hoy a los Guardias Civiles D. MIGUEL MATEO PASTOR y D. BENEDICTO GARCÍA RUZO, asesinados por la banda terrorista ETA y E.G.P.G.L.
D. Miguel Mateo Pastor
Era natural de Elda (Alicante), y pertenecía a una familia con antecedentes militares. Tenía 24 años y estaba soltero.
Sobre las 20:30 horas salieron del cuartel dos vehículos Talbot 150 de los GAR y tomaron un camino de tierra para ir a la carretera general. Cuando estaban muy cerca de ésta, a la altura del kilómetro 422,50 de la N-I, el vehículo más atrasado, en el que viajaba Miguel, recibió el impacto de una granada anticarro que afectó a la parte derecha y al techo del vehículo. Otra granada estalló a un lado del camino. Después de la explosión, los guardias civiles fueron ametrallados por los terroristas con subfusiles y escopetas. Los agentes contestaron al fuego y los asesinos huyeron por el monte. Al parecer, el ataque se realizó desde una ladera del monte Oiango.
Miguel Mateo Pastor y sus compañeros, Custodio Contreras de la Rosa y José Bueno Fernández, fueron trasladados al Hospital de la Cruz Roja de San Sebastián gravemente heridos. Miguel murió al poco de ingresar en el hospital, con neumotórax abierto, impactos de bala en la espalda y metralla en todo el cuerpo.
Custodio Contreras de la Rosa, natural de Castillo de Locubin (Jaén), tenía 30 años. Estaba casado con dos hijos. Recibió disparos en el abdomen, brazo derecho y pierna izquierda. La gravedad de las heridas le dejó incapacitado y tuvo que abandonar el servicio activo.
José Bueno Fernández era de Suria (Barcelona), tenía 22 años y estaba soltero. También resultó gravemente herido, con impactos de bala en cráneo y otras partes del cuerpo. Doce años más tarde, el 22 de septiembre de 1995, José murió en acto de servicio.
Los tres guardias civiles pertenecían a la UAR (Unidad de Acción Rural) de la Guardia Civil y prestaban sus servicios en Tolosa.
Nada más conocerse el atentado, Garaicoechea dio por rota la denominada "mesa por la paz", una ronda de conversaciones abierta con las diferentes formaciones políticas, incluida Herri Batasuna.
Por este atentado fue condenado en 1997 José Miguel Latasa Guetaria, alias Fermín, acusado de proporcionar a la banda asesina la información sobre los movimientos de los vehículos de la Guardia Civil, esencial para cometer el atentado. En el año 2000 fue condenado como responsable de haber ordenado el atentado Juan Lorenzo Lasa Mitxelena. Finalmente, en el año 2003 la Audiencia Nacional condenó a Pedro José Picabea Ugalde a 30 años por el asesinato de Miguel Mateo y a dos penas de 22 años de prisión mayor por los asesinatos frustrados de Custodio Contreras y José Bueno. Al parecer, también participó en el atentado José Miguel Bustinza Yurrebaso, alias Iván, que no pudo ser juzgado pues falleció en septiembre de 1997 en Bilbao en un enfrentamiento con la Guardia Civil.
Coincidiendo con la celebración del Día de la Hispanidad y de la Patrona de la Guardia Civil, el 12 de octubre de 2010, veintisiete años después de su asesinato, se ha dedicado un parque en su memoria en la ciudad de Elda. El acto de inauguración, al que asistió su familia, terminó con la interpretación del himno nacional de España, que acompañó al izado de la bandera. La bandera permanecerá en el parque de forma permanente, junto al monolito con la placa dedicada a la memoria de Miguel.
D. Benedicto García Ruzo
Benedicto García Ruzo, natural de Oza de los Ríos (La Coruña), de 45 años, fallecido el jueves 2 de febrero de 1989, en la localidad de Irijoa (La Coruña), como consecuencia de los disparos efectuados por unos individuos del Ejército Guerrillero del Pueblo Gallego Libre (E.G.P.G.L.).
Habiendo previamente simulado un accidente de trafico, su compañero Antonio Pérez Freire resulta herido grave en la refriega. La noche del día anterior, los terroristas secuestran a un vigilante nocturno en su propio domicilio en La Coruña, tras maniatarle, le obligaron a subir en un vehículo y le trasladaron a la población coruñesa de Suevos, donde le liberaron, arrebatándole el arma reglamentaria, que posteriormente usarían contra los guardias civiles.
Se dirigieron a Monfero, desde donde llamaron al puesto de la Guardia Civil para comunicar que se había producido un accidente y necesitaban ayuda. Los agentes se trasladan urgentemente al lugar indicado, donde encuentran una persona tendida delante de un Ford Fiesta. Cuando el Guardia Civil Benedicto García Ruzo se acerca para auxiliar al
supuesto herido, éste se lanzó contra él y trató de reducirlo, pero al no conseguirlo le disparó siete veces a quemarropa. Al percatarse de la acción, el guardia civil Antonio Pérez Freire, que permanecía en el coche, envió un mensaje de socorro a sus compañeros, antes de ser tiroteado por los terroristas, quienes le dieron por muerto con seis disparos en su cuerpo.
En el lugar quedó el Ford Fiesta de los terroristas inutilizado por los disparos realizados por el agente Pérez Freire al intentar repeler la agresión. La llamada de socorro permitió que se pudiese montar enseguida una operación, que dio como resultado la detención de dos de los terroristas.
Descansad en Paz, no os olvidamos.