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In Memoriam

Recordamos hoy al Guardia Civil D. GABRIEL CRISTÓBAL VOZMEDIANO, asesinado por la banda terrorista el GRAPO.

D. Gabriel Cristóbal Vozmediano

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La Jefatura Superior de Policía de Madrid dio cuenta ayer de la puesta a disposición judicial -tras doce días de detención- de Antonio Tosina García, presunto miembro de los GRAPO capturado en Moratalaz el pasado día 10, tras un tiroteo en el que resultó muerto un inspector de policía.

La nota policial imputa al detenido la comisión de distintos delitos, entre otros, los asesinatos de dos miembros de las Fuerzas del Orden, así como haber intervenido en el atentado contra el general Muñoz Vázquez, hace dos semanas.La nota policial asegura que Antonio Tosina participó, entre otros delitos, en el atraco a la armería Benito, de Badalona, junto con otras personas identificadas como Aurora Cayetano, Antonio Lago y Manuel Alonso; en este acto se llevaron veinticinco escopetas de caza.

Posteriormente, algunos de ellos intervinieron en el atentado Antonio Tosina contra dos policías nacionales que prestaban servicio en una caja de ahorros de Barcelona, realizado el 28 de agosto pasado, tras el cual falleció el policía Luis Antonio Rodríguez, y sufrió heridas muy graves su compañero. Siempre según la nota policial, Antonio Tosina y Aurora Cayetano habrían disparado al unísono con una pistola y una metralleta, mientras Antonio Lago habría rematado la acción con nuevos disparos.

Traslado a Madrid

Posteriormente, Antonio Tosina se trasladó a Madrid y participó, siempre según la nota policial, en una serie de delitos, entre otros, el robo de varias pistolas a policías municipales y una explosión en la estación de Metro de Prosperidad, hecho este último ocurrido el 3 de enero pasado.

Igualmente, se atribuye a Antonio Tosina el asesinato del guardia civil Gabriel Cristóbal Vozmediano, ocurrido el 15 de febrero en la calle Pajaritos, acción en la cual el presunto miembro de los GRAPO habría sido secundado por otro. Respecto a este último, la nota policial no deja claro si se llama Alfonso Rodríguez o Luis Rodríguez, puesto que menciona ambos nombres en distintas partes.

En cuanto al atentado contra el general de brigada Agustín Muñoz Vázquez, perpetrado el 5 de marzo pasado en la calle de García Morato, de Madrid, la nota policial asegura que «intervinieron directamente Tosina y Rodríguez, mientras un tercer sujeto permanecía al volante de un Seat 127. Rodríguez efectuó varios disparos con el arma arrebatada al guardia civil. Tosina vigilaba y protegía la criminal acción de su compañero con una Star del nueve corto, propiedad de uno de los policías municipales, y que venía utilizando de forma habitual».

La nota finaliza con una mención al día de la detención, en que, según la policía, los individuos a los que dio el alto la dotación de un coche-patrulla se proponían asaltar un establecimiento para apoderarse de una máquina plastificadora. La muerte del inspector Angel Rodríguez es atribuida por la policía a Alfonso Rodríguez. La nota finaliza con una petición de colaboración para la detención del resto de los presuntos miembros de los GRAPO citados en la nota y aún no localizados.

Descansa en Paz, no te olvidamos.
 
Recordamos hoy a los Guardias Civiles D. BENJAMÍN FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ y D. JOSÉ FRAGOSO MARTÍN, asesinados por la banda terrorista ETA.

D. Benjamín Fernández Fernández

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De 61 años, era de Puebla de Burón (Lugo). Estaba casado y tenía una hija. Benjamín, agente retirado de la Guardia Civil, trabajaba desde doce años antes de ser asesinado como conserje en la Delegación del Ministerio de Educación de San Sebastián.

Benjamín Fernández solía pasear todos los días con un par de amigos por la Parte Vieja de San Sebastián. Aquel martes, hacia las 14:30 horas, miembros del grupo Donosti de ETA dispararon por la espalda a quemarropa contra el ex guardia civil. Sucedió frente a las escalinatas de la iglesia de Santa María, en pleno centro de San Sebastián. Eduardo Pablos Vilanova, uno de los amigos que lo acompañaba, resultó herido en un tobillo.

Por este asesinato fueron condenados Jesús María Zabarte Arregui (en 1985) y Juan José Iradi Lizarazu (en 1988). Zabarte, el carnicero de Mondragón, es uno de los terroristas más sanguinarios de ETA. Nacido en 1945, entró en la banda asesina en 1967 con 21 años, captado por Domingo Iturbe Abasolo, Txomin. Fue encarcelado y salió libre con la amnistía de 1977. Pero nunca se redimió: su sangrienta trayectoria se resume en su participación en 20 atentados y 17 asesinatos, entre ellos el de Benjamín Fernández.

Su detención se produjo en la madrugada del 15 de junio de 1984. Zabarte estaba escondido en un piso de la familia Miner en el casco viejo de Hernani. El asesino dormía con dos fusiles AK-47 y 2.500 cartuchos junto a dos miembros del grupo Donosti que él lideraba: Juan Luis Lecuona Elorriaga y Agustín Arregui Perurena. La Guardia Civil entró por sorpresa en el piso y detuvo a Zabarte, pero los otros dos etarras se hicieron fuertes con la munición acumulada. Fueron conminados por Zabarte a rendirse, pero se negaron. El caso se hizo célebre porque los guardias civiles salvaron en el tiroteo, que acabó con la vida de Lecuona y Arregui, al niño Imanol Miner, de ocho años, que posteriormente ingresó en ETA, donde hizo "carrera" atesorando también un sangriento historial.

Zabarte, el carnicero de Mondragón, acumula condenas por 615 años y en 2008, con 63 años, seguía en la cárcel de Huelva. Es uno de los presos más antiguos de ETA: en ese momento llevaba 24 años seguidos en la cárcel. Su salida de prisión está prevista para 2015.

D. José Fragoso Martín

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Había nacido en la localidad de Larache (Marruecos). Ingresó en la Guardia Civil en 1975 y, en el momento de su asesinato, estaba destinado en el Servicio Fiscal del Puerto de Pasajes. Tenía 35 años, estaba casado y dejaba huérfanos a cuatro niños.

Apenas tres horas después del asesinato de Bejamín Fernández, el cuerpo del guardia civil José Fragoso Martín fue encontrado en su coche con un disparo en la cabeza. El atentado se produjo sobre las 19:00 horas cuando José paró su automóvil, un Seat 127, cerca de su domicilio situado en un bloque aislado del barrio de Larzábal en Oyarzun. En ese momento, varios terroristas se aproximaron y le dispararon a través de la ventanilla del vehículo, alcanzándole en la nuca y causándole la muerte en el acto.

En las inmediaciones fueron encontrados tres casquillos de bala. El atentado lo cometió, al parecer, el mismo grupo Donosti que había asesinado a Benjamín Fernández tres horas antes. Sin embargo, Jesús María Zabarte Arregui no ha reconocido este asesinato.

El Gobierno autónomo vasco condenó los dos atentados y denunció "la descarada provocación que buscan los autores de estos crímenes". En una nota hecha pública a última hora de la tarde del miércoles 16 de febrero, el Gobierno vasco indicaba que ha conocido "con indignación y amargura" los dos atentados, "que han costado de nuevos dos vidas humanas, causando dolor irreparable en los allegados de las víctimas".

En un comunicado difundido a media tarde, el Partido Socialista de Euskadi (PSE-PSOE) calificó a los autores de los atentados de "vulgares asesinos que, alegando ser defensores del pueblo vasco únicamente buscan la desestabilización de la democracia". Por su parte, UCD manifestó que los atentados cometidos en San Sebastián y Oyarzun son un nuevo elemento de la "marea de sangre que tanto repugna a la mayoría de los vascos", y señaló que la violencia se dirige, en primer lugar, contra el País Vasco y sus ciudadanos. Por último, el Partido Comunista de Euskadi señaló en otro comunicado de condena que "las fuerzas políticas vascas, el Gobierno vasco y su Parlamento, deben contestar como se merece a quienes persisten en actividades provocativas y terroristas".

Descansad en Paz, no os olvidamos.
 
Recordamos hoy al Guardia Civil D. ALFONSO CORREA MORALES, asesinado por la banda terrorista el GRAPO.

D. Alfonso Correa Morales

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El Guardia Civil destinado en Esplugues de Llobregat (Barcelona), Alfonso Correa Morales, natural de la localidad de Polopos (Granada), de 34 años de edad, casado, padre de una hija, es asesinado sobre las ocho y cuarto de la noche del lunes 19 de febrero de 1979, cuando transitaba por la calle Galbany, de Barcelona, esquina con la calle Pubillas Casas, muy cerca de la estación de metro Maladeta.

Correa Morales, se dirigía hacia su coche particular después de haber salido de un bar. En ese momento fue abordado por detrás por un hombre y una mujer pertenecientes a los Grupos Revolucionarios Antifascistas Primero de Octubre G.R.A.P.O., uno de los cuales le efectuó un disparo de pistola en la cabeza a quemarropa.

Llevado al dispensario de la Cruz Roja de L´Hospitalet de Llobregat ingresó cadáver.

Con posterioridad sus restos mortales fueron trasladados al Hospital de la Santa Cruz y San Pablo de Barcelona.

Descansa en Paz, no te olvidamos.
 
Recordamos hoy al Guardia Civil D. BENITO ARROYO GUTIÉRREZ, asesinado por la banda terrorista ETA.

D. Benito Arroyo Gutiérrez

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Nacido en Salamanca, tenía 41 años cuando fue asesinado. Llevaba veinte destinado en el cuartel del Instituto Armado de Deba. Estaba casado con Maite Alcíbar, guipuzcoana, maestra en una ikastola de Icíar. Benito, de hecho, hablaba perfectamente el euskera. Tenían dos hijos, de 12 y 14 años.

A las 8:30 horas del viernes 23 de febrero de 1979, dos miembros de la banda terrorista ETA, armados con metralletas, asesinaban al guardia civil BENITO ARROYO GUTIÉRREZ cuando se desplazaba en su automóvil particular desde su residencia de Icíar al cuartel de la Guardia Civil en Deba (Guipúzcoa), en el que trabajaba desde hacía más de veinte años.

Los terroristas esperaban a su víctima en el stop que marca la confluencia de la carretera que baja de Icíar con la que une Bilbao con San Sebastián. Estaban escondidos en el recodo de la curva, cuando divisaron el automóvil del guardia civil, un mini de color rojo. En ese momento saltaron a la carretera y, a una distancia no superior a diez metros, vaciaron los cargadores de sus armas contra él.

Benito Arroyo perdió la vida en el acto al impactar en su cuerpo dos de las catorce balas disparadas, que le alcanzaron el tórax y la cabeza. El vehículo en el que se desplazaba presentaba doce impactos de bala y la Policía confirmó que los casquillos encontrados en el lugar del suceso eran del calibre 9 milímetros parabellum, marca SF. Una vez logrado su objetivo, los asesinos recorrieron rápidamente los cincuenta metros que les separaban de su automóvil, un Seat 124, en el que esperaba al volante una tercera persona.

Al día siguiente, 24 de febrero, ETA militar reivindicaba, a través de un comunicado dirigido a diversos medios de comunicación de Bilbao, el asesinato de Benito Arroyo. En el comunicado explicaba que la víctima fue escogida por su puesto significativo en el cuerpo, ya que, según la banda, se dedicaba a tareas de información, seguimiento e infiltración respecto a personas relacionadas "con la izquierda abertzale". La realidad es que Benito estaba destinado en la Intervención de Armas y se encargaba de tareas administrativas, como tramitar los permisos de los cazadores para la tenencia de escopetas.

Descansa en Paz, no te olvidamos.
 
Recordamos hoy al Guardia Civil D. JOSÉ SAN MARTÍN BRETÓN, asesinado por la banda terrorista ETA.

D. José San Martín Bretón

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Era del pueblo riojano de El Redal, donde fueron inhumados sus restos mortales. Tenía 49 años cuando fue asesinado y llevaba quince destinado en el País Vasco. Trabajaba en las oficinas de la Comandancia de la Guardia Civil en La Salve (Bilbao). Estaba casado con Mari Carmen Calvo y tenía dos hijos, uno de ellos, Fernando, guardia civil; el otro hijo, Luis, estaba en Cádiz cumpliendo el servicio militar en el momento del atentado. Su mujer, delicada del corazón, tuvo que ser ingresada cuando supo lo que había pasado.

A las tres menos veinte del 25 de febrero de 1992 ETA asesinaba al guardia civil JOSÉ SAN MARTÍN BRETÓN cuando se dirigía a su domicilio en la casa cuartel de Algorta, del municipio vizcaíno de Guecho. Juan Carlos Iglesias Chouzas,alias Gadafi, le disparó un tiro en la cabeza y después lo remató en el suelo. Iba acompañado por Javier Martínez Izaguirre, también integrante del grupo Vizcaya de ETA. Al menos dos testigos presenciales coincidieron en afirmar que, tras el asesinato, uno de los etarras gritó "¡Gora ETA!".

El etarra que les pasó la información sobre los movimientos de la víctima fue José Manuel Fernández Pérez de Nanclares. Éste solía coincidir en el tren con la víctima cuando ambos se desplazaban a su trabajo desde Guecho a Bilbao. Además, tras el atentado, los etarras se refugiaron en el domicilio del propio Fernández Pérez de Nanclares y de su esposa, María Ángeles Pérez del Río.

El atentado se produjo a unos 200 metros de la casa cuartel. Segundos después, los asesinos se introdujeron en un vehículo y huyeron del lugar, abandonando el coche en una calle cercana. El Gobierno Civil atribuyó el atentado a los dos liberados del grupo Vizcaya de ETA que aún permanecían en activo.

Los terroristas abandonaron el vehículo cerca de la plaza donde asesinaron a José. Posteriormente fue inspeccionado por equipos de desactivación de explosivos del Cuerpo Nacional de Policía para comprobar si contenía algún artefacto, aunque no hallaron nada.

Pasadas las 15:45 horas, la jueza que se desplazó a la plaza de Villamonte para instruir las primeras diligencias ordenó el levantamiento del cadáver. En el lugar donde cayó el cuerpo del guardia civil había un enorme charco de sangre.

Javier Martínez Izaguirre fue condenado por este asesinato en 1995 y Juan Carlos Iglesias Chouzas, Gadafi, en 2007. También en 1995 fueron condenados como cómplices José Manuel Fernández Pérez de Nanclares y su esposa, María Ángeles Pérez del Río.

Desde enero de 2010 José Manuel Fernández Pérez de Nanclares gozaba de un régimen de semilibertad pocos meses después de haber rechazado la violencia. La medida se vio confirmada el 10 de febrero de 2012, cuando el Ministerio de Interior concedió a José Manuel Fernández Pérez de Nanclares el tercer grado penitenciario, lo que supone un régimen de semilibertad que le permitiría salir diariamente del centro penitenciario en el que cumple condena con la única obligación de ir a prisión a dormir.

El etarra había sido condenado a un total de 41 años de cárcel como colaborador del grupo Vizcaya de ETA, condena que, gracias a la aplicación de la doctrina Parot, estaba cumpliendo en la prisión de Basauri. La medida supone la confirmación de la apuesta del ministro de Interior del Partido Popular, Jorge Fernández Díaz, por impulsar la llamada Vía Nanclares. Según el Ministerio de Interior, el asesino de la banda estaba completamente desvinculado de la organización terrorista y habría cumplido con los requisitos para obtener el tercer grado.

Así lo manifestó en un comunicado remitido a los medios de comunicación en el que se señalaba que Fernández Pérez de Nanclares había "dado muestras de una evolución positiva cumpliendo las exigencias legales establecidas en la legislación penitenciaria, entre ellas: la desvinculación de la organización terrorista, la petición de perdón expreso a las víctimas y la disposición a la reparación del daño". Sin embargo, fuentes cercanas a la familia del agente asesinado aseguraron al diario El Mundo que ni el etarra ni nadie de su entorno se había puesto en contacto con ellos para pedirles perdón (El Mundo 11/02/2012).

Por su parte, la mujer de Fernández Pérez de Nanclares, la etarra María Ángeles Pérez del Río, obtuvo el tercer grado en enero de 2003, que le fue concedido por la juez Ruth Alonso contra el criterio de la Junta de Tratamiento Penitenciario de Martutene.

En septiembre de 2009 contó al digital soitu.es cómo fue su vida desde entonces. Para Mari Carmen, la "alegría se perdió aquel fatídico martes. Se terminaron las Navidades, los cumpleaños, la alegría de las bodas de mis hijos o de las comuniones de las nietas...".

Un año después del asesinato de José se plantó en el Ministerio para pedirle a José Luis Corcuera que hiciese algo ante su delicada situación. Hacía un año que no recibía ningún ingreso ni cobraba ninguna pensión de viudedad. La conversación con el ministro fue tan tensa que Mari Carmen sufrió ahí mismo un infarto:

llí apareció una doctora, que curiosamente era paisana de Ezcaray, y que recriminó con dureza la actitud del ministro: "ETA les mata a los maridos y tú, las rematas". Así que imagino que no fui la primera a la que trató así.

Fernando, el hijo mayor, se enteró del asesinato de su padre viendo la televisión mientras hacía guardia en el cuartel —"tuvo que dejar el Cuerpo al caer en una depresión"—; y el pequeño, Luis, viajó engañado desde Cádiz, donde se acababa de alistar en la Armada, y delante de los periodistas apostados en el domicilio familiar, le comunicaron la triste noticia.

La obsesión de los dos fue verle, incluso Luis se encaró con un superior para que le abrieran el ataúd y poder besarle. Yo, en cambio, como estaba tan malita del corazón, me quedé sin poder despedirme.

La familia no permaneció mucho tiempo en Guecho, porque les dijeron que su hijo Luis había aparecido en unos papeles de ETA como posible objetivo. Así que decidieron irse a Logroño. Mari Carmen termina la entrevista en soitu.es diciendo:

El perdón es imposible. ¿Qué consiguieron matando a José San Martín Bretón? Nada. Ni la liberación de ningún pueblo oprimido, ni la construcción de una Euskadi independiente... Sólo dejar una familia totalmente destrozada, a unos hijos sin el cariño de su padre y a una mujer sola, muy enferma y más débil de lo que estaba.

Descansa en Paz, no te olvidamos.
 
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