Buenas tardes, os cuento como fue mi entrevista que la realicé el día 21 y así disipar algunos nervios. Utilizo el mismo formato que el compañero anterior.
Entro en la sala cuando me indican y me siento antes de que me lo indicaran (esto pienso yo, porque iba con unos nervios y a lo mejor no es así), no me dicen nada.
Dos hombres, IJ y psicólogo.
Empieza preguntando el IJ, si estoy nerviosa, que le diera un número del 1 al 10, a lo que yo respondo 7 y a continuación, me dice, pues voy a hacerle unas preguntas para disminuir al 6 (todo esto con una sonrisa) y empieza preguntándome de dónde venía, si había descansado bien si venia venia sola... Nada de
supuestos.
IJ: Hemos visto que su biodata tiene muchos tachones ¿está usted de acuerdo?
Yo: Si, soy consciente de ello. Es cierto que no es el mejor biodata que he realizado pero en ese momento intenté explicarme lo mejor que pude.
Psi: ¿Qué cambiaría de su biodata?
Yo: Cambiaría la expresión escrita ya que no fue correcta, no me exprese de una forma clara y concisa.
Psi: Cuénteme un poco de usted.
A lo que yo respondo quien era, de donde venia, que había estudiado, mi experiencia laboral y mis aficiones.
A continuación me pregunta el IJ que, que había puesto en una de las preguntas del biodata, concretamente la que hace referencia a los valores, que no entendía porque daba esa respuesta. Yo le explico con calma que en ese momento entendí que la pregunta se refería a mi persona y no al código ético, y el psicólogo me dijo que le contestara en ese momento que valores eran para mi los más importantes del código ético y que si lo había leído.
Psi: ¿Podría decirme un defecto suyo?
Yo: Considero que soy una persona autoexigente ya que intento realizar las tareas lo mejor posible y puedo demorar un poco más en hacerlas. Además, intento cumplir siempre los objetivos que me propongo.
IJ: Ese defecto no me vale, me lo dicen todos los opositores, dígame otro.
Yo: Le diría que soy una persona un poco desordenada.
Psi: La autoexigencia y el desorden son defectos contrarios, ¿no cree?
A lo que yo respondo con tranquilidad que sí, es cierto, pero que una cosa no quita a la otra (no se lo dije así, pero por acortar) y le doy un ejemplo de mi vida.
Psi: ¿Cómo está mejorando ese defecto?
Le doy una explicación de que poco a poco cuando hago las tareas de casa intento dejar todo en orden porque cuando van invitados a casa no es plato de buen gusto tener ese desorden.
Y me intenta conectarlo con mi anterior trabajo y le explico que allí intentaba ser ordenada porque se trabaja con documentación importante y medicación.
Psi: Deme otro defecto.
A lo que le contesto que soy una persona que tiene carácter y aquí empieza la fiesta.
Todas las preguntas fueron relacionadas a las pregunta del biodata de la orden del superior, intentando a ver si saltaba o me imponía por encima del superior, a lo que contesto todo el rato que si mi superior me diera una orden legítima la cumpliría sin ningún problema y solo en caso de que el me diera opción a darla una opinión se la diría. También que como gestionaba la gente de alrededor mi carácter, a lo que respondo, que bien, que aunque sea una persona directa y clara también tengo un carácter que intenta motivar e impulsar a que la gente mejore y sobre todo poder trasmitir esa alegría y positivismo que me caracteriza.
IJ: De los inconvenientes de ser
policía, usted ha puesto acabar con la vida de una persona. ¿Usted piensa que yo con 20 años de servicio he tenido que disparar a alguien y que es el pan de cada día?
Yo: No señor pero es una probabilidad de que pueda pasar, por eso puse esa opción.
A lo que me dice dígame otras dos porqué esa no se la compro y le contesté que la integridad física y que se trabaja con personas emocionalizadas, alteradas pero que eso también lo veía como una ventaja para poder ayudarles en todo lo posible.
Al final me dicen tiene usted 30 segundos para decir lo que quiera o puede marcharse 30 segundos antes, usted decide. A lo que yo respondo que muchas gracias por el trato tan respetuoso y me corta diciendo, quiero que me diga lo que a usted le salga no lo que le diga la academia. En ese momento, le respondí, de verdad que esto no me lo ha dicho la academia, me ha salido del alma (con una sonrisa), que espero haber demostrado la ilusión y las ganas de pertenecer al cuerpo de
policia y en un futuro aportar mi granito de arena como farmacéutica.
Se levantó, me dio la mano y yo me giré hacia el psicólogo, le tendí la mano también, y les desee que tuvieran un buen día y que fuera todo genial.
Yo fui natural y estuve sonriendo todo el rato aunque me pusieran entre las cuerdas.