Un error muy común entre la población general (y entre muchos policías también), es pensar que los disparos paran en seco a alguien, a lo largo de los años se ha escrito muchísimo, sobre todo en Estado Unidos, de este tema, y se plantearon muchas hipótesis, algunas absurdas (como el concepto de “poder de parada”) y otras que han llevado a una serie de mejoras técnicas que en España el
CNP ni siquiera se ha planteado el implementar y que son claramente positivas.
El único tiro que provoca un menoscabo inmediato en el atacante es aquel que va a la cabeza, al corazón o a la parte superior del torax, y aún así, SIEMPRE puede ocurrir algo que evite ese resultado, una persona puede estar destrozada por dentro por varios disparos y aún así seguir funcionando varios minutos… Resumiendo, dispares o no, a esa distancia, es casi seguro que la puñalada te la vas a llevar.
Luego está el tema de la munición, lo que ha ocurrido aquí (de confirmarse oficialmente) es una sobrepenetración, cuando un proyectil no impacta en algo duro, no se detiene, y si ha atravesado tejidos blandos, la posibilidad de que salga prácticamente intacta del objetivo es MUY grande, por eso se han diseñado municiones con alta deformación al impacto, para evitar precisamente estos incidentes… ¿Qué llevamos nosotros en las nuestras? Munición semiblindada estándar y tenemos que dar gracias, porque durante MUCHOS años, se llevó munición blindada FMJ. Desgraciadamente son muchos años y muchos incidentes ya de este tipo (sin ir más lejos tenéis el ejemplo del PMM que tuvo que disparar en la puerta del sol contra otro agresor con un cuchillo, la bala lo atravesó y alcanzó en la cabeza a un viandante) y seguimos igual, formación nula, tásers almacenados en sus cajas, munición inadecuada, falta de protocolos claros y sobretodo la manía de meterle a los policías un miedo irracional y absurdo al uso del arma de fuego cuando una sentencia tras otra se demuestra que ante un arma blanca el uso del arma de fuego está JUSTIFICADO, tenemos un tema en el que los jueces están con nosotros y sin embargo preferimos vivir con un miedo que termina costando vidas.