Eso me recuerda a mi primer día de clase de tecnocientífico que dos compañeros decían ser ingeniero informático y el otro gestor de páginas web, preguntando por el nivel que tendría el
examen de
Policía Nacional para saber si repasar un poco. A lo que el profesor respondió "creedme, no sabeis una mierda jajajajajajaja".
La falsa creencia del primerizo en la
oposición. En menor medida, yo reconozco haberla padecido. Soy graduado en Derecho y tengo el Máster de Abogacía; nada más finalizarlo en junio de 2017 comencé con la
oposición, quedando seis meses para el teórico y creyendo que tenía altas probabilidades de aprobar a la primera por tener los estudios que tengo. El palo fue tal que ni pasé las físicas (y llevo haciendo deporte desde que tengo uso de razón). También es cierto que llevaba arrastrando una pubalgia y me quedé fuera por 0'10 en el circuito (o por una dominada), pero igualmente, al hacer el
examen una vez publicado en internet me di cuenta de que no llegaba al nivel de conocimientos ni de coña. Luego en la XXXV administré mal el tiempo el día D y solo pude contestar 52, quedándome con un 4'8 y apto en ortografía.
Lo que quiero decir con todo esto es que lo que eres o hayas estudiado vale de poco o nada en esta
oposición. Una carrera universitaria, por muy relacionada que pueda estar con el temario, no te prepara ni para el 10% de la
oposición. Lo que realmente te prepara es caer una vez, levantarte, volver a caer, levantarte, etc., y por ese proceso tienen que pasar tanto titulados universitarios como no.
Teme más al que lleve dos o tres años pegándole duro a la
oposición, que a quien te venga con títulos universitarios, másteres, idiomas y veinte mil cursos.