Vayamos por partes. Todo proceso tiene sus pros y sus contras. Todos. Ni el de la GC es el proceso perfecto y justo, ni el de la PN el diabólico e injusto. Son diferentes. Ambos con sus cosas buenas y malas bajo mi punto de vista.
El proceso de la GC es mucho más ágil, más objetivo y más constante en la forma y contenido del mismo año tras año. El sistema de cortes es el que es, se tiene en cuenta las mejores notas no solo en el escalafón final, sino para establecer el orden en el que pasas de fase. El trato con el opositor es más cercano y respetuoso que el de PN (o por lo menos lo que he experimentado yo. Te dan hasta las gracias por querer formar parte de la GC, o no te ponen pegas en cambiarte de hoja de
examen si te confundes, dándote todas las facilidades y explicaciones del mundo), vas al
examen con la sensación de que dependes más de ti mismo y no vas tan vendido como al de PN. El sistema de revisión o impugnación, o de grabación de pruebas físicas es más justo, cercano y común. Como contras, el tema de dividir las plazas y dividir la primera fase en dos días me parece de escándalo y de pasarse el principio de igualdad por el arco del triunfo. En ese sentido es mucho más injusto. Y la publicación de listas definitivas y aulas es muy lento, publicándose a escasos días de la fecha de
examen.
El proceso de PN en cambio es más justo en el sentido de que no se dividen las plazas, todos tienen que pasar los mismos cortes, seas militar, civil, hijo de
policía o nieto del Papa. Todos hacen el mismo
examen en el mismo día, y se publica con mayor antelación las convocatorias. Pero como contras veo el temario de mayor extensión y abierto que el de GC, la sensación de ir vendido al
examen por la forma de preguntar que tiene la DFP, con
exámenes más ambiguos y subjetivos, donde te juegas a que pruebas dejen de tener validez porque la dificultad de la teoría aumente en exceso, la lentitud del proceso, que dura un curso escolar, el sistema de cortes y
examen, que no evalúa al mejor preparado en conocimientos, sino al que mejor estrategia de
examen sepa poner en práctica dejando demasiado porcentaje a la suerte (lógicamente con una base de preparación, esto no es la lotería). Es muy irregular, puesto que cada año tienes muchas papeletas de que te cambien radicalmente algo, ya sea temario, formas de las pruebas, físicas, fechas, etc.
En fin, lo dicho, no eres mejor opositor o peor por criticar los procesos de ambos cuerpos que siempre serán mejorables, ni tendrás mayor vocación o admiración a los cuerpos por bailar el agua a todo. Hay que ser críticos pero constructivos y respetuosos. La gente se juega mucho aquí, nosotros lo sabemos mejor que nadie.
Y así sin más mi humilde opinión dada mi experiencia, perdón por el parrafazo. ¡Seguimos en la brecha y a por la XXXIV! ¡Ánimo!