Pues bien, aún con el mal sabor de boca que tengo, decid que muchos de vosotros ya lo tenéis casi hecho. Un último esfuerzo para tocar lo que tanto tiempo, algunos, llevan persiguiendo.
Yo otro año más, el quinto, me quedo con "una mano delante y otra detrás"; Llevo 6 años opositando y cinco convocatorias a mis espaldas. Mucha gente nos da el consuelo de decir : "Quien la sigue la consigue", y no dudo en que eso sea cierto, porque el que realmente quiere algo, ese mismo al final lo consigue.
Lo que también es cierto, en mi caso por lo menos, es que son 6 años de esfuerzo. Desde que cumplí 19 años he estado centrado en la
oposición, incluso he llegado a tener obsesión por estudiar, cosa que se me ha reprochado por muchos seres querido, los cuales viendo mi esfuerzo y ninguna recompensa siempre me han aconsejado no llegar al extremo de sentir obsesión. Y es que para mí ha sido, es y será lo más importante; Cuesta, cuesta mucho tener que levantarse, más cuando no cumples requisitos para la siguiente convocatoria. Tener que volver atrás, no perdón, más atrás, allá a donde empieza uno a estudiar cosas que ya tenía olvidadas. Y muchos de ustedes diréis: "bueno pero esa opción estaba ahí, culpa tuya por no preveer", por
supuesto, la culpa no la tiene nadie más que yo, más que mi ilusión truncada por entrar en esos 1470 que quedáis.
Solamente quiero acabar haciendo una crítica, a mi juicio objetiva. Y es que si en una fase de la
oposición, entrevista, se valoran aspectos personales, sociológicos etc. Se debería tener en cuenta otros aspectos, que a mi juicio, y a juicio de mucha gente (ajena a la
oposición incluso) son más que valorables en cómo es una persona.
Constancia, sacrificio, gastos, cambios de turnos... todo eso serían ejemplos. Para terminar, como veis me estoy conteniendo bastante, porque parecerá algo que no es, pero me parece muy vergonzoso que se evalúe conforme se ha evaluado este año (ojo!! los aptos, no dudo que lo merezcan), pero se ha dejado fuera a gente MUY PREPARADA, gente excelente, gente con un corazón que no le cabe en el puño. Todo eso por el sistema que se utiliza, en el cual es imposible conocer a una persona en 15minutos; a una persona se le conoce trabajando, en el día a día, en el esfuerzo que se demuestra, cuando se dejan la vida por llegar a conseguir un apto; y claro, después en el día a día en su trabajo.
Para mí lo verdaderamente objetivo es no evaluar a una persona en 15 minutos, con factores añadidos, como nervios. Por eso, lo único que me queda es dejarlo aquí escrito, para aquel que se sienta identificado vea que no solamente es él, que hay muchos opositores con el mismo sentimiento y la misma impotencia.