Cae un grupo de niños al que se atribuyen nueve atracos a menores a punta de navaja
abc.es
Se autodenominaban «La banda de Los Pajaritos» y no tenían empacho en dejar inmortalizadas sus hazañas en internet, donde la
Policía acabó encontrándolos. Pero esa no era la única sorpresa que les esperaba en torno a este grupo de jóvenes delincuentes a punta de navaja, porque cuando consiguieron identificarlos, resulta que uno tenía doce años recién cumplidos, otro tenía catorce y el tercero había cumplido quince. Sólo el último ingresó en un centro de menores,
Durante varios meses, al menos desde el pasado agosto, este grupo de menores ha traído en jaque a los miembros del grupo de investigación de la Comisaría de Nervión, a los que le llegaban, una tras otra, denuncias de menores de edad asaltados a punta de navaja por otros adolescentes que los abordaban en las inmediaciones de los dos grandes centros comerciales de la zona: Los Arcos y Nervión Plaza.
El modo de actuar de la banda, formada generalmente por tres o cuatro delincuentes, incluía el «secuestro» de la víctima, a la que obligaban bajo amenazas a acompañarlos hasta una zona alejada, donde los acababan desvalijando de cuanto llevaran de valor, por lo habitual el teléfono móvil, el reproductor de música y, por
supuesto, el dinero contante y sonante.
En ocasiones, este «secuestro» llegaba a prolongarse durante más de media hora, tiempo que, aun siendo corto, a la víctima acababa haciéndosele eterno, hasta que aquellos mozalbetes lo abandonaban, no sin antes proferir todo tipo de amenazas si se le ocurría denunciarlos. Las amenazas siempre eran del mismo tenor: «Sabemos donde vives y vamos a ir a por ti».
La banda tenía estudiados todos sus pasos. Así, el mayor de ellos, A.L.R., de 15 años, había aleccionado a sus compinches menores —uno empezó a atracar cuando tenía once años—, para que se fingieran víctimas en el caso de que se les acercara la
Policía o la familia de alguna víctima, como llegó a ocurrir.
A.L.R. fue identificado precisamente a raíz de uno de estos «secuestros», cometido en Los Arcos el pasado mes de septiembre. Entonces, la familia de un menor atracado llegó a dar con él, después de batir la zona de la vieja cárcel de Ranilla, hacia donde los atracadores se habían llevado a su hijo a punta de navaja. En este caso fueron los amigos del menor atracado quienes dieron la voz de alarma y provocaron una movilización general en busca de la víctima y sus asaltantes, que fueron localizados, aunque esta vez la treta les dio resultado y los menores acabaron yéndose sin levantar sospechas.
Con todo, las descripciones que las víctimas hacían de sus asaltantes resultaban ser dispares y no coincidentes. Además, no los identificaban en los álbumes de delincuentes que les eran mostrados.
Ante ello, los investigadores comenzaron a darle forma a la idea de que la banda estuviera formada por varios jóvenes que se alternaban para la comisión de los delitos y que, además, no hubieran sido fichados aún.
A ello se sumó el conocimiento que parecían tener de la zona hacia donde se llevaban a sus víctimas, lo que apuntó en la dirección de los barrios próximos a la cárcel de Ranilla como lugar del que pudieran proceder los jóvenes delincuentes.
Sin embargo, la pista fundamental acabaría llegando a través de un cauce singular, como era internet. Y es que los investigadores, visto el «modus operandi» de los navajeros, sospecharon de la posibilidad de que los adolescentes se estuvieran vanagloriando de sus acciones a través de la red. Dicho y hecho, en una determinada página dieron con un vídeo en el que ocho jóvenes que se hacían llamar «La banda de Los Pajaritos» se jactaban de sus fechorías.
El propio vídeo llevó a la identificación de dos de los cómplices de A.L.R. en nueve robos con intimidación y violencia, aunque sólo el mayor de ellos fue detenido e ingresado en un centro de menores, ya que los otros dos, por su edad, no pueden ser imputados de delito alguno.
La
Policía no ha dado aún por cerrada la investigación y ahora trabaja en la identificación de los otros cinco integrantes de la banda, lo que podría llevar a esclarecer otros robos similares cometidos en los últimos meses en Los Arcos y Nervión Plaza.