Recordamos hoy a los Guardias Civiles D. CARLOS ENRIQUE SÁENZ DE TEJADA GARCÍA y D. DIEGO SALVÀ LEZÁUN, asesinados por la banda terrorista E.T.A.
D. Carlos Sáenz de Tejada García
Nació en Burgos en 1980, por lo que tenía 28 años cuando fue asesinado. Hijo de José Antonio Sáenz de Tejada y Esther María García, Carlos estaba soltero y dio muestras, desde joven, de su vocación por servir en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Tras finalizar sus estudios secundarios, intentó acceder al Cuerpo Nacional de Policía, pero no consiguió superar las pruebas de acceso. Como solución alternativa, con veinte años se incorporó al Ejército. Su primer destino fue la Academia de Ingenieros en Hoyo de Manzanares (Madrid), siendo adscrito posteriormente a la Unidad de Transmisiones I en el acuartelamiento de Castrillo del Val (Burgos). Le gustaba su trabajo en el Ejército, pero por limitaciones legales no pudo permanecer más tiempo en ese puesto. Por ello decidió preparar las oposiciones para incorporarse a la Guardia Civil, cosa que hizo en febrero de 2008.
En julio fue destinado a Mallorca, como agente en prácticas, en el cuartel de Calviá. Unos días antes de ser asesinado se le había asignado como destino oficial ese mismo puesto. "Carlos no tenía miedo al terrorismo. Quería ir destinado al País Vasco, pero después de varios meses en Mallorca le gustó ese destino", dijo su primo Guzmán Ortega (El País, 31/07/2009). Sus restos mortales fueron trasladados a Burgos y cientos de burgaleses asistieron a su funeral, que terminó con un prolongado aplauso de los asistentes. El Ayuntamiento de Burgos acordó poner su nombre a una calle de la ciudad y nombrarle hijo predilecto.
D. Diego Salvà Lezáun
Nació en Pamplona en 1981, por lo que tenía 27 años cuando fue asesinado. Cuando tenía tres años se trasladó con su familia a Palma de Mallorca, ciudad donde creció y vivió siempre. Hijo de Montserrat Lezáun Portillo y del urólogo Antonio Salvà Verd, era el segundo de siete hermanos. Estaba soltero, pero tenía novia desde seis años antes de ser asesinado. Pese a vivir en Palma desde pequeño, era el más ‘rojillo’ de la familia, "un tío que daba todo por su honor y por su equipo, Osasuna". Además, era un apasionado de las motos y un gran deportista, con un carácter luchador y vitalista. Estudió en el instituto Juan Alcocer de Palma y su sueño era ser guardia civil, algo que le venía de familia, pues su abuelo, Pedro Portillo, fue agente de la Benemérita. Ingresó en la Guardia Civil en agosto de 2008. Poco después, en marzo de 2009, sufrió un gravísimo accidente de moto que le mantuvo en coma veintitrés días por un traumatismo craneoencefálico severo.
Posteriormente tuvo que superar una larga convalecencia, por lo que estuvo varios meses ausente de su destino profesional en Palma, al que estaba asignado desde enero de 2009 como agente en prácticas. Su recuperación puede decirse que fue milagrosa. Su hermano Eduardo contó que "de pronto, despertó y le pidió a una de mis hermanas que le sentase en la cama. Y, a partir de ese día, todos los hermanos nos relevábamos, cada cinco horas, y le enseñamos, de nuevo, a gatear, a andar, a comer, a hablar, a todo. Era como criar a un bebé. Fue bestial. Piense que Diego era un toro. Pesaba ochenta y cinco kilos y, tras el accidente, perdió veinticinco. Una vez recuperado, pasó nuevas pruebas en la Guardia Civil y supongo que, de momento, iban a destinarlo al papeleo. ¿Sabe qué pienso? Que Dios le concedió una prórroga. Le dijo: ‘Baja otra vez, despídete y vuelve a subir. Aquí te espero’. No creo que nadie haya tenido los veintisiete años tan hermosos y felices que ha tenido Diego" (El Periódico de Catalunya, 30/08/2009). Fue asesinado justo el día que volvía al trabajo tras el período de baja médica.
Continuación en el siguiente mensaje...
D. Carlos Sáenz de Tejada García
Nació en Burgos en 1980, por lo que tenía 28 años cuando fue asesinado. Hijo de José Antonio Sáenz de Tejada y Esther María García, Carlos estaba soltero y dio muestras, desde joven, de su vocación por servir en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Tras finalizar sus estudios secundarios, intentó acceder al Cuerpo Nacional de Policía, pero no consiguió superar las pruebas de acceso. Como solución alternativa, con veinte años se incorporó al Ejército. Su primer destino fue la Academia de Ingenieros en Hoyo de Manzanares (Madrid), siendo adscrito posteriormente a la Unidad de Transmisiones I en el acuartelamiento de Castrillo del Val (Burgos). Le gustaba su trabajo en el Ejército, pero por limitaciones legales no pudo permanecer más tiempo en ese puesto. Por ello decidió preparar las oposiciones para incorporarse a la Guardia Civil, cosa que hizo en febrero de 2008.
En julio fue destinado a Mallorca, como agente en prácticas, en el cuartel de Calviá. Unos días antes de ser asesinado se le había asignado como destino oficial ese mismo puesto. "Carlos no tenía miedo al terrorismo. Quería ir destinado al País Vasco, pero después de varios meses en Mallorca le gustó ese destino", dijo su primo Guzmán Ortega (El País, 31/07/2009). Sus restos mortales fueron trasladados a Burgos y cientos de burgaleses asistieron a su funeral, que terminó con un prolongado aplauso de los asistentes. El Ayuntamiento de Burgos acordó poner su nombre a una calle de la ciudad y nombrarle hijo predilecto.
D. Diego Salvà Lezáun
Nació en Pamplona en 1981, por lo que tenía 27 años cuando fue asesinado. Cuando tenía tres años se trasladó con su familia a Palma de Mallorca, ciudad donde creció y vivió siempre. Hijo de Montserrat Lezáun Portillo y del urólogo Antonio Salvà Verd, era el segundo de siete hermanos. Estaba soltero, pero tenía novia desde seis años antes de ser asesinado. Pese a vivir en Palma desde pequeño, era el más ‘rojillo’ de la familia, "un tío que daba todo por su honor y por su equipo, Osasuna". Además, era un apasionado de las motos y un gran deportista, con un carácter luchador y vitalista. Estudió en el instituto Juan Alcocer de Palma y su sueño era ser guardia civil, algo que le venía de familia, pues su abuelo, Pedro Portillo, fue agente de la Benemérita. Ingresó en la Guardia Civil en agosto de 2008. Poco después, en marzo de 2009, sufrió un gravísimo accidente de moto que le mantuvo en coma veintitrés días por un traumatismo craneoencefálico severo.
Posteriormente tuvo que superar una larga convalecencia, por lo que estuvo varios meses ausente de su destino profesional en Palma, al que estaba asignado desde enero de 2009 como agente en prácticas. Su recuperación puede decirse que fue milagrosa. Su hermano Eduardo contó que "de pronto, despertó y le pidió a una de mis hermanas que le sentase en la cama. Y, a partir de ese día, todos los hermanos nos relevábamos, cada cinco horas, y le enseñamos, de nuevo, a gatear, a andar, a comer, a hablar, a todo. Era como criar a un bebé. Fue bestial. Piense que Diego era un toro. Pesaba ochenta y cinco kilos y, tras el accidente, perdió veinticinco. Una vez recuperado, pasó nuevas pruebas en la Guardia Civil y supongo que, de momento, iban a destinarlo al papeleo. ¿Sabe qué pienso? Que Dios le concedió una prórroga. Le dijo: ‘Baja otra vez, despídete y vuelve a subir. Aquí te espero’. No creo que nadie haya tenido los veintisiete años tan hermosos y felices que ha tenido Diego" (El Periódico de Catalunya, 30/08/2009). Fue asesinado justo el día que volvía al trabajo tras el período de baja médica.
Continuación en el siguiente mensaje...
