Buenas,
Voy a contar lo que me ha sucedido esta mañana, porque el asunto roza el surrealismo propio de una película de Berlanga.
He ido a una comisaría (la que fuese, da lo mismo) a presentar la instancia, con las tasas ya pagadas. Entro por la puerta y me aborda un funcionario de unos 50 años. Me pregunta que a que voy, y le digo que a entregar copia del pago de unas tasas y a registrar tal entrega. En un primer momento creyó que eran tasas de extranjería, pero rápido le aclaré que se trataba de los documentos para poder acceder a la
oposición.
Pues bien, se queda parado, me mira y suelta: "Ah, eso no lo puedes hacer hoy. Vuelve la semana que viene". Cuando le pregunto por qué no puedo me dice que no está el secretario. Yo no daba crédito a lo que oía... Le insisto, y le digo que acabo de hacerme casi una hora de coche -y otra que me quedaba de regreso hasta casa- para entregar aquello, pero él no cede y sigue en sus trece. "¿Y si no está el secretario no hay nadie en la comisaría facultado para dar registro de entrada a un documento?", le consulto (ya sin fe), a lo que me responde de nuevo que no. Alucinante.
Os imaginaréis el cabreo contenido con el que salí de allí. Eso de "no está menganito, vuelva el lunes" es muy typical spanish.
Arranco mi coche y, a los pocos metros, paso por delante de un cuartel-comandancia de la Guardia Civil. Se me enciende la bombilla y decido parar. Los guardias, muy atentos, me dan registro al documento, me explican el procedimiento y, al final, me preguntan si no sé que podría haberlo hecho en la propia Comisaria de la
Policía Nacional que está próxima. Mi cara era un poema…
Les explico lo sucedido y no daban crédito. Se miraban entre ellos y permanecían mudos, hasta que uno visiblemente enfadado suelta "ni que nosotros tuviésemos secretario. Para sellar un documento les hace falta secretario, lo que hay que oír...".
Y esta es la historia de mi instancia. Opositaré al cuerpo que quiero opositar gracias a que los miembros de otro cuerpo se han portado genial. Espero que todo el procedimiento administrativo siga su cauce correcto.
Vivir para ver...