Re: Debate sobre recortes, economía, política y plazas al CN
Divide y vencerás…
Divide y vencerás. Nunca será mejor aplicada está frase hecha en el contexto social, político y cultural que vivimos en estos momentos. Las imágenes que mostramos al mundo ayer en el que un grupo de policías golpean a unos manifestantes enaltecidos, no es otra que la manipulación de la información. Ni la
policía apalea, ni los manifestantes son terroristas.
En ocasiones no podemos ver más allá de nuestras narices y más acá de nuestro culo. Siempre pensamos en primera persona del singular sin importar lo que suceda con la primera del plural. Si le preguntas a un manifestante que opina con respecto a lo de ayer en Madrid, te dirá que fue un abuso por parte de la
policía, que sus derechos fueron pisoteados (con porras y guantes) y que era desproporcionada su actuación. Incluso algunos dirán que con los delincuentes tienen mejor trato. En cambio, si le preguntas a la
policía te dirán que empezaron los otros, que sólo se limitaron a hacer cumplir la ley (como debe ser) y que simplemente cumplían órdenes. Por lo tanto, estamos como al principio, sin comienzo ni final.
Aquí los únicos vencedores de esta contienda fueron la clase política de nuestro país. Ellos son los que están legislando con tijeras en las manos. Ellos son los que coartan y manipulan todo a su paso. Ellos son los que siguen permitiendo que los bancos se enriquezcan y que paguemos, el pueblo llano, las consecuencias de sus abusos. No hay otro vencedor que ese corrupto cabrón –con perdón- que vio como la gente se pegaba en la calle con la
policía desde su televisor de plasma y con la pasta entre alguna pared que aun huele a fresco.
La Clase política debe darse cuenta que los que se golpeaban ayer en la calles son todos y cada uno de ellos los que deciden que quieren para su país. Son (somos) los que decidimos y les debe quedar claro que nadie les ha regalado el país, aunque tengan una mayoría absoluta. Deben darse cuenta que la economía no se mejora recortándola sino fomentándola. Que somos un país demasiado pequeño para tener tantos aeropuertos, tantas diputaciones, tantos consejeros, tantos cargos elegidos a dedo, tantos coches oficiales, tantas dietas, tantas comidas institucionales.
El Estado para funcionar no necesita duplicar/triplicar las herramientas necesarias. Tenemos los medios, tenemos las formas, estamos capacitados pero tenemos unos dirigentes que sólo piensan en intereses partidistas. Da igual que se llame Izquierda o Derecha, que sea Centro o la madre que los parió. Como curiosidad, ningún político de la anterior legislatura a dicho públicamente “lo siento” “me equivoque” y ha asumido sus consecuencias.
Tenemos un país dividido por culpa de estos señores de traje caro y mente vacía. Ellos son los instigadores, son los que convierten una palabra tan hermosa como lo es Democracia en una cosa vulgar y soez. Antes Democracia era sinónimo de libertad, de cultura, de unión. Ahora es lo mismo que corrupción, intereses personales y demagogia.
Ellos son los que dividen el país. Ellos quieren dinero primero e independencia después. Ellos son los que bajan el salario al funcionariado y luego cobran dietas superiores a su sueldo. Ellos son los que “enchufan” a un compañero de partido en una oficina creada para tal fin, mientras que muchos opositores no pueden conseguir ese puesto de trabajo por el que llevan estudiando meses, incluso años.
No dejemos que nos confundan. Aquí el malo no es el
policía que hoy limpia su porra, ni lo es tampoco el que está recolectando más piedras que tirar. Aquí la culpa es compartida entre la clase política y financiera que nos aplauden como a cristianos en un circo romano.
Ellos son lo que tienen que entrar en el edificio de la Audiencia Nacional para que aclaren sus acciones u omisiones. Y a los policías y manifestantes aplaudirles, porque ellos son (unos intentando guardar el orden y los otros manifestando el malestar latente por la actual política de recortes) los verdaderos defensores de la sociedad… verdadera y única perjudicada de los actos acontecidos ayer en Madrid.