
Balance policial de la huelga general
El SUP apoyó la convocatoria de huelga general desde el convencimiento de que existen razones
sobradas para plantar cara a la errática política del Gobierno que perjudica a los ciudadanos.
Celebrada la misma consideramos que ni el Gobierno ni algunos líderes sindicales y políticos han
estado a la altura de las circunstancias y por ello queremos manifestar lo siguiente:
1º. No descartamos que se haya producido algún exceso de fuerza, extralimitación o abuso de algún
miembro de la Policía(Nota risk: increible lo del SUP, esto es compañerismo...) en el control de los piquetes sindicales. Los policías están identificados y
confiamos que la oportuna información o investigación judicial depure las responsabilidades que
correspondan. Nosotros no defenderemos actuaciones que no hayan respetado la ley, que es lo que
garantiza el adecuado funcionamiento del estado de Derecho, la democracia y la libertad.
2º. Se han producido también excesos, abuso de fuerza y violencia de piquetes sindicales contra
ciudadanos, trabajadores y contra los policías, los trabajadores de la seguridad pública. Esperamos
que los sindicatos y la fuerza política que han denunciado el abuso y la violencia policial manifiesten
su desaprobación al ejercicio de dicha violencia por sus piquetes, puedan identificar a los autores de
los mismos y que puedan también, como los policías, ser sometidos al imperio de la Ley. No vale la
coacción, la amenaza y la violencia y hoy se ha practicado.
3º. Los disparos efectuados en Getafe deben investigarse. De lo que conocemos de los hechos
podemos decir que dos policías fueron encerrados detrás de unas verjas con un numeroso piquete
violento, que se transmuto en turba salvaje (estos sí, dirigentes de IU, se comportaron como
salvajes), y los policías que estaban fuera escuchando los golpes y amenazas contra los agentes a los
que se impedía salir mientras recibían una descarga de patadas y puñetazos, realizaron disparos al
aire para obligar a que la puerta se abriera. Uno de los policías tiene una lesión grave de rodilla de la
que tendrá que ser operado y nadie sabe hoy si podrá volver a andar con normalidad.
4º. Lamentamos la cobardía del Gobierno al escudarse en las fuerzas de seguridad, y la torpeza de
los sindicatos que atacan a los policías y no a los políticos que la dirigen. Especialmente indignante
es que para leer un comunicado justificando el uso de las armas en Getafe la delegada del Gobierno
en Madrid haga comparecer a una policía de uniforme, y luego ella diga que se va a abrir una
investigación. Esta cobardía tan miserable que consiste en aparecer cuando se anuncia una buena
intervención policial y escudarse en el uniforme cuando se ha producido una actuación
controvertida es políticamente cobarde y moralmente miserable. Es responsable de este
comportamiento la Delegada del Gobierno, el Ministerio del Interior y el Gobierno en su conjunto.
5º. El Gobierno ha conseguido que la noticia sea la confrontación de la policía con los piquetes, y los
sindicatos le dan la coartada perfecta. Nuestro balance de la huelga por lo tanto no puede ser más
negativo.
Madrid, 29 de septiembre de 2010.
El SUP apoyó la convocatoria de huelga general desde el convencimiento de que existen razones
sobradas para plantar cara a la errática política del Gobierno que perjudica a los ciudadanos.
Celebrada la misma consideramos que ni el Gobierno ni algunos líderes sindicales y políticos han
estado a la altura de las circunstancias y por ello queremos manifestar lo siguiente:
1º. No descartamos que se haya producido algún exceso de fuerza, extralimitación o abuso de algún
miembro de la Policía(Nota risk: increible lo del SUP, esto es compañerismo...) en el control de los piquetes sindicales. Los policías están identificados y
confiamos que la oportuna información o investigación judicial depure las responsabilidades que
correspondan. Nosotros no defenderemos actuaciones que no hayan respetado la ley, que es lo que
garantiza el adecuado funcionamiento del estado de Derecho, la democracia y la libertad.
2º. Se han producido también excesos, abuso de fuerza y violencia de piquetes sindicales contra
ciudadanos, trabajadores y contra los policías, los trabajadores de la seguridad pública. Esperamos
que los sindicatos y la fuerza política que han denunciado el abuso y la violencia policial manifiesten
su desaprobación al ejercicio de dicha violencia por sus piquetes, puedan identificar a los autores de
los mismos y que puedan también, como los policías, ser sometidos al imperio de la Ley. No vale la
coacción, la amenaza y la violencia y hoy se ha practicado.
3º. Los disparos efectuados en Getafe deben investigarse. De lo que conocemos de los hechos
podemos decir que dos policías fueron encerrados detrás de unas verjas con un numeroso piquete
violento, que se transmuto en turba salvaje (estos sí, dirigentes de IU, se comportaron como
salvajes), y los policías que estaban fuera escuchando los golpes y amenazas contra los agentes a los
que se impedía salir mientras recibían una descarga de patadas y puñetazos, realizaron disparos al
aire para obligar a que la puerta se abriera. Uno de los policías tiene una lesión grave de rodilla de la
que tendrá que ser operado y nadie sabe hoy si podrá volver a andar con normalidad.
4º. Lamentamos la cobardía del Gobierno al escudarse en las fuerzas de seguridad, y la torpeza de
los sindicatos que atacan a los policías y no a los políticos que la dirigen. Especialmente indignante
es que para leer un comunicado justificando el uso de las armas en Getafe la delegada del Gobierno
en Madrid haga comparecer a una policía de uniforme, y luego ella diga que se va a abrir una
investigación. Esta cobardía tan miserable que consiste en aparecer cuando se anuncia una buena
intervención policial y escudarse en el uniforme cuando se ha producido una actuación
controvertida es políticamente cobarde y moralmente miserable. Es responsable de este
comportamiento la Delegada del Gobierno, el Ministerio del Interior y el Gobierno en su conjunto.
5º. El Gobierno ha conseguido que la noticia sea la confrontación de la policía con los piquetes, y los
sindicatos le dan la coartada perfecta. Nuestro balance de la huelga por lo tanto no puede ser más
negativo.
Madrid, 29 de septiembre de 2010.



