Enhorabuena a todos los aptos. La alegría que recibí el día que vi esa calificación (para mí) fue indescriptible. Si me apuráis incluso me emocionó más que el apto final porque después de
psicotécnicos al menos tienes una idea más formada de tu desempeño.
Pero mi mensaje en especial para todos aquellos no aptos. Soy el primero que conoce a personas cuya mayor ilusión hubiera sido ver su entrevista aprobada en el día de hoy. Ellos son los que se merecen nuestros ánimos puesto que la incertidumbre vivida durante todos estos meses, con la actuación de la pandemia y el retraso en los plazos de publicación de notas, han acentuado esa sensación de impotencia. No será peor
policía aquel que ha suspendido la entrevista mientras no se rinda, pues son muchos los factores que pueden haber influenciado su entrevista. Habrá que llorar, lamentar, apoyarse en lo que se pueda, hacer autocrítica y remar de nuevo. Sin embargo, no hay que olvidarse de todas esas ilusiones que nos han llevado a querer presentarnos a esta institución, de la enorme labor social que realiza y la recompensa personal que ello significa (aunque no siempre sea manifiesta ni reconocida).
Compañeros que hayan suspendido anteriormente son muchos y, no por ello, alguien se lo tendrá en cuenta de cara a su profesionalidad. El consuelo ahora mismo no se encuentra en ninguna parte, pero la rabia y la desdicha pasarán. En unos días, habrá que sacar valor de nuevo y proseguir con ese sueño. No vais más tarde que nadie, tenéis una experiencia con la que otros no cuentan, una fortaleza de la que ni siquiera vosotros erais conscientes. Mucho ánimo y, aunque los suspensos no se meterán aquí para leer estos comentarios, unas palabras de apoyo bien que merecidas se tienen.