No quería que llegase el día de mañana sin volver por aquí... En las sombras no se vive mal, pero la ocasión lo merece. Han sido tantos años duros, de palos, de caerse y levantarse desde donde parecía imposible, que me parece mentira que pueda ver el ansiado Apto al meter mi DNI... Y es que comparto tantos sentimientos con la mayoría de aquí que me doy cuenta de cómo esté camino te moldea, te cambia y te pone al límite.
Te puedes quedar con muchas cosas en una
oposición, muchas de ellas malas, tristes, de rabia e impotencia. Pero hoy quiero quedarme con lo bueno, la gente que conoces, la que te acompaña en el camino, la que te empuja, la que te hace no rendirte... Y me quiero quedar con lo que aprendemos de nosotros mismos, de lo que somos capaces de luchar, de seguir, de deshacernos el barro y volver ... siempre volver, siendo una versión mejorada de nosotros mismos. Por eso, los que siguen en el camino, sólo puedo animarles a seguir la batalla, porque la victoria no está en la suerte, sino en la perseverancia.
Ahora entiendo que esas cuatro letras curarán las noches en vela, los llantos, las heridas y las dudas, y traerán el paso que siempre hemos querido dar. Sólo uno más en una nueva vida que ahora estrenamos.
Que la fuerza nos acompañe.