
Ni una coma se puede añadir.Buenas a todos y todas.
Llevo relativamente poco tiempo leyendo el foro, concretamente este último mes. Hasta ahora había preferido mantenerme al margen y limitarme a informarme, ya que entiendo que la incertidumbre que vivimos todos es grande. Sin embargo, en estos días he sentido la necesidad de escribir, especialmente a raíz de algunos comentarios en los que se ha mencionado a las mujeres.
Me gustaría aportar mi opinión desde el respeto y la humildad, sin ánimo de confrontar, sino de reflexionar entre todos.
En relación con lo que se comenta sobre el sumatorio y cómo supuestamente afecta al número de mujeres, me gustaría desmentir esa idea con un ejemplo cercano. En mi caso, entreno junto a otras siete mujeres (somos ocho en total), muchas de ellas amigas y, ojalá, futuras compañeras. Todas nos movemos en sumatorios altos: la que menos tiene ronda el 14,4 y la que más alcanza los 16 puntos. Con esto simplemente quiero reflejar que las mujeres también podemos obtener resultados muy competitivos.
También he leído en varios comentarios que las pruebas están “adaptadas a las mujeres”. Sin plantearlo como una crítica negativa, sino constructiva, creo que este tipo de afirmaciones debería hacernos reflexionar. A veces, sin darnos cuenta, este tipo de comentarios pueden contribuir a perpetuar una visión en la que parece que las mujeres estamos en desventaja o necesitamos condiciones especiales, cuando la realidad es más compleja.
Es cierto que, estadísticamente, se presentan más hombres que mujeres, y eso influye en los números finales. Pero también hay otro factor importante: la base deportiva previa. Si comparamos, por ejemplo, un grupo de 10 hombres con uno de 10 mujeres, es más habitual encontrar que una mayor proporción de hombres ha practicado deporte a lo largo de su vida. En cambio, muchas mujeres empiezan a entrenar específicamente para la oposición desde cero.
En mi caso y el de mis compis, el motivo de nuestros resultados es que llevamos años vinculadas al deporte. No entrenamos solo por la oposición, sino porque forma parte de nuestro estilo de vida: nos gusta, nos motiva y nos exige mejorar cada día.
También creo que aquí hay una reflexión importante, especialmente para quienes quizá no estén alcanzando aún puntuaciones tan altas. Estamos opositando a una profesión en la que la condición física es imprescindible. Es lógico que a algunas personas —en nuestro caso, a mi grupito — nos cueste menos alcanzar ciertos niveles porque venimos de una base previa deportiva. Pero esto no es una cuestión de hombres o mujeres, sino de trayectoria y hábitos.
Habrá quien necesite más tiempo para llegar a esos resultados, y es completamente normal. Pero el mensaje es claro: hay que trabajarlo. Con esfuerzo y constancia se puede llegar. Lo que sí me gustaría pedir es que no se meta a todas las mujeres en el mismo saco, porque los resultados están ahí y son visibles. Hablo desde mi propia experiencia y la de mi entorno cercano.
Aprovecho también para compartir una reflexión personal sobre las pruebas físicas. Por ejemplo, la suspensión en barra en mujeres, bajo mi punto de vista, no siempre mide la fuerza real, sino en gran parte la resistencia mental. Lo digo desde la experiencia: he visto chicas capaces de sacar el 10 en barra y, sin embargo, tener dificultades con cargas básicas de fuerza como coger una mancuerna de 8 kilos…Quizá sea un aspecto revisable en el futuro.
Por otro lado, también me gustaría añadir una reflexión sobre el sistema de evaluación en general. Sinceramente, hablo por mi grupo y por mí, consideramos que el sumatorio es algo razonable, ya que valora tanto el rendimiento en teoría como en físicas. Entendemos que ambas partes son importantes y que deben tener peso dentro de la oposición.
Sin embargo, creemos que no debería priorizarse en exceso otra fase como el psicotécnico. Desde mi punto de vista, un buen policía no lo va a determinar únicamente una nota en teoría, en físicas o en un psicotécnico. Lo marcarán su personalidad, sus habilidades, sus capacidades y, sobre todo, todo lo que va a aprender posteriormente en la escuela de Ávila y en las prácticas junto a sus compañeros/as.
Por eso, dentro de lo que hay actualmente, considero que el enfoque general tiene cierto sentido: dar importancia a conocimientos teóricos (que al final son leyes que tendremos que aplicar en nuestro trabajo) y a unas capacidades físicas adecuadas, ya que la profesión lo requiere. Aun así, como decía antes, quizá algunas pruebas podrían revisarse.
En cambio, pruebas como identificar caras de un dado o seguir ciertas secuencias, sinceramente, no considero que debieran tener un peso tan determinante, y menos una exigencia tan elevada en comparación con otros aspectos que, bajo mi punto de vista, son más relevantes para la labor policial.
Dicho todo esto, no pretendo abrir debate ni generar conflicto. Simplemente quería aportar otra perspectiva. Al final, esto es una oposición, y tanto hombres como mujeres partimos del mismo objetivo: dar lo mejor de nosotros mismos. Quien lo consigue es quien se lo ha currado día tras día estudiando la teoría y preparándose físicamente, independientemente del sexo.
Mucho ánimo a todos y todas en el proceso. Seguimos.
Un saludo.
Chapeau.





