Me gustaría haceros una reflexión muy concreta, y no es únicamente por el comentario del comedor. De unas promociones a esta parte vengo observando entre los compañeros que salen de la ENP y aquellos recién jurados una actitud de auténtica desgana, de desidia en la realización del trabajo, en la mayoría de esos casos se debe (por lo que he podido razonar, después de hablar con ellos un rato) a una serie de expectativas incumplidas con respecto a la profesión policial, si lo queréis en una palabra “frustración”, parece ser que mucha mucha gente se dibuja en la cabeza una idea muy concreta de lo que es esta profesión, y cuando se encuentran con que no alcanzan esa idea de forma inmediata se cierran en banda y se dedican a pasar por la vida “laboralmente hablando” haciendo lo menos posible y con la menor implicación. Hay varios ejemplos de esto que podría daros simplemente en las últimas 3 semanas, y creo que muchos opositores deberían plantearse si empezar siquiera este camino, porque lo de la comida de la ENP es lo de menos… Ni vais a caer en donde queréis de primeras (probablemente de segundas tampoco, ni siquiera de terceras algunos), ni vais a elegir destino, o turno, ni os vais (en muchos casos) a acercar siquiera a vuestra casa en vario trienios. Yo terminé dos años en Cataluña con mi mujer y mi hijo en Madrid, vine a Madrid y cuando por fin pillé un GOR, ascendí y vuelta a empezar, y si apruebo ahora para subi, volvemos otra vez a la salida. Aquí se entra para servir al ciudadano, y muchas veces ese servicio implica tragarte la mierda que te toque y estar lejos de tu casa haciendo el tonto (y esto no es un decir, muchos descubriréis lo que quiero decir cuando acabéis en determinados destinos) y NUNCA , se van a tener en cuenta vuestras preferencias. Es muy bonito hablar del compañerismo, del orgullo, de lo de “entrega, lealtad, etc…” Pero mucho ojo con ver esa parte y no todo lo que implica… Que no es que sea malo o negativo, simplemente es lo que hay. Pensad muy detenidamente si estáis dispuestos a sacrificaros y a qué nivel de sacrificio estáis dispuestos a llegar, porque luego vienen las caras largas y las quejas, y eso lleva a lo dicho arriba… Desidia y falta total y absoluta de compromiso con esta profesión, que es UNA FORMA DE VIDA, no se deja de ser
policía cuando se sale del curro. Allá cada uno, pero esta reflexión tenía que soltarla, porque lo que llevo un tiempo viendo en determinados “compañeros” me revuelve las tripas