Si son estrictos con las dominadas, nos quejamos.
Si son permisivos, nos quejamos.
Si quitan la ortografía, nos quejamos.
Si ponen ortografía, nos quejamos.
Al final nos quejamos por todo.
En una
oposición tan larga y dura como esta, que te pongas una prueba un poco más fácil es una bendición. Al final, hay que pasar todas las pruebas, hay X plazas y pasarán los que más preparados están en todas las pruebas. A lo que voy, a la DFP le es indiferente el nivel de exigencia que pongan en una prueba, porque si estás preparado la vas a pasar exactamente igual y casi siempre pasaran el mismo número de opositores a la siguiente prueba, la cual, es la que de verdad mide si vas a estar en la “pomada” o no.