Buenos días! Ayer no pude hacer nada y hoy tampoco, me ha tocado venir a la ciudad a recoger las cosas después de cuatro años de universidad, ya terminados. Por un lado, dejo a amigos, muchos recuerdos, una relación acabada por las oposiciones, entre otros motivos, y me va a ser difícil volver al pueblo, la cuarentena ya lo ha sido y adaptarme de nuevo es complicado. Por otro lado, me alegro mucho de haber vivido la experiencia, hay gente que he conocido en estos cuatro años que me llevaré conmigo siempre.
Como suelo decir, soy de ciudad grande, lo contrario me agobia un poco. De todas formas, ahora si que puedo comenzar una etapa centrado al 100% aunque sea en el pueblo.
Después de 2 años opositando es cuando empiezo a entender lo de las montañas rusas emocionales, y que hay momentos en los que te ves solo, tu escritorio, el libro, un futuro siempre incierto, y muchos cojones, porque a más estudies más próximo está ese sueño que todos ansiamos con tantas ganas.
Perdón el tocho, me siento mucho mejor compartiendo las vivencias con gente que entiende lo que digo, porque está al pie del cañón día tras día.
Por cierto, según la RAE, la palabra del día es: ramonear.
¡A seguir luchando!