Los opositores (supongo que los que llevan poco tiempo) se hacen una idea de
examen oficial muy parecidos a los de las academias y para nada tienen que ver con esos simulacros. El problema del
examen oficial son los nervios, el estrés al dejar 3 o 4 preguntas seguidas en blanco aún teniendo un porcentaje alto de saber cual es la buena pero no tienes huevos de contestarla, los típicos errores al no leer ese
no en la pregunta... en general, la presión psicológica de jugarte un año en 50 minutos. Todo eso hace que el
examen sea muchísimo más difícil de lo que en realidad es, pero es algo inevitable. -¿Que hay que estudiar? -Muchísimo. -¿Que es fácil? -No, pero estudiando y teniendo los conceptos más básicos bien afianzados tienes la posibilidad de al menos contestar la mitad de las preguntas.