
Creo que, a falta todavía de un año para nuestra entrevista en caso de superar físicas y conocimientos, no somos pocos los que nos comemos el coco con esa temida prueba. Quien diga que esta oposición es sencilla, le invito a que pase y la vea, a ver si es capaz de ser lo suficientemente fuerte mentalmente como para salir vivo de este largo proceso. Envidio las oposiciones sin pruebas subjetivas y en las que, en cuestión de tres o cuatro meses, se ventilan las pruebas. No hay oposición con mayor desgaste mental que esta. No hay día que no me venga a la cabeza cómo será ese momento sentado frente al tribunal; no hay día que no me imagine posibles preguntas que me hagan y cómo contestaría.
Todo esto se hace duro, pero no hay que dejar que nos domine. Confiemos en nosotros y en que ese día tendremos esa pizca de suerte que nos lleve a la última prueba. Como si tenemos que llegar arrastrándonos a Ávila... pero llegaremos.
Mucho ánimo a los caídos de la XXXV que hoy se incorporan en nuestro camino. Aquí sois bien recibidos, tenéis la experiencia del proceso y juntos llegaremos al final.
Un abrazo a todos.
Te entiendo. Tengo amigos muy cercanos opositando a judicaturas y otras oposiciones de este pelo. La dificultad y la competencia es brutal, pero saben que con codos y constancia tarde o temprano cae. Aquí tienes que aprender a vivir con el runrún de que dos personas te pongan en la calle por vete a saber qué. Pero bueno este es el camino que hemos elegido y hay que morir matando! Mañana mas!





