Posiblemente este sea el año que mejor preparado iba, me encontraba el Lunes por la noche dando una plácida vuelta por la Escuela de
Policía de Ávila haciendo tiempo para ir al hotel a dormir para presentarme a las físicas al día siguiente. Nada más llegar al hotel no sé qué narices me pasó que comencé a tener una gastroenteritis de CABALLO, cada media hora estaba en el servicio, un malestar increíble, me pesaba todo el cuerpo, me sentía deshidratado y si bebía agua... volvía a vomitar de nuevo. Pasé la noche sin poder dormir ni un sólo minuto y ya casi preparándome para salir a hacer cola a las 8.15, pum... otra vez vomitona. Al final no me he podido presentar, no podía ir así a hacer las físicas.
Muchísima suerte a todos este año. A mi, me ha mirado un tuerto... aun no me lo creo... eso es surrealista.