Hola muy buenas y sin ánimo de ofender, creo que has aportado en este foro lo mismo que he aportado yo hasta ahora. Con 8 mensajes y los cuales todos preguntando... En fin... Creo que hay que llevar a la practica lo que decía un tal Freud, el yo tiene que prevalecer sobre el súper yo y sobre el ello. Bueno un saludo a todo el foro, soy nuevo por aqui , aunque llevo un tiempo leyendo el foro, esperó participar de ahora en adelante más.
O también podrías atenerte a lo que dicen un tal Nietzsche y dejar que sean los instintos los que te gobiernen, pero evidentemente no vas a hacerlo. Gente que lee dos frases en los apuntes de una
oposición y se cree con licencia para dar consejos a los demás sobre como administrar su psiqué. Freud es un psicólogo sobrevalorado, sentó las bases de una corriente psicológica notoria, pero sus teorías en sí son bastante endebles. Aunque soy detractor de Freud, voy a explicarme con su terminología, ya que veo que la controlas.
Un individuo con una buena salud mental, sabe cuando debe dar rienda suelta a su ello y cuando no obedecer a su superyo, que, como seguro que también sabes se configura en la infancia a partir de la liberación del complejo de Edipo y depende mayoritariamente (por no decir enteramente) de elementos culturales y, puesto que la cultura, por mucho que tenga una connotación positiva en nuestro día a día, no deja de ser la herencia de nuestra sociedad y de los agentes socializadores, cultura y ética son conceptos separados, por lo que la configuración del yo podría ser errónea desde su misma base.
Diría incluso más, un individuo incapaz de mantener satisfechos en buena medida los impulsos de su ello y subyugado a los mecanismos de defensa del yo no puede gozar de una buena salud mental. La represión, el desplazamiento, la negación, la proyección y el resto de mecanismos de defensa del yo actúan en pro de la seguridad del individuo, pero no necesariamente de su bienestar. Existen yoes patológicos, consecuencia de una negación excesiva del ello.
Freud entiende la vida como sufrimiento, como negación continua de aquello que queremos, y esta teoría para nada es innovadora, esto ya lo había dicho Rousseau mucho antes, los seres humanos, como animales sociales, renunciamos al yo en beneficio del nosotros y el nosotros implica una atadura cultural que no puede ser positiva, puesto que debe existir una ética superadora y, por consiguiente, cuando el yo acata las negaciones del superyo, ignorando las pulsiones del ello, se está equivocando continuamente. Facilita su existencia, sí. Lo hace feliz, no necesariamente.
Si entiendes el sistema Freudiano como algo estático te estás equivocando en gran medida, el yo no puede ser el jefazo y andar controlando todo el día como un zumbado a los otros elementos. Los tres elementos son volubles, dinámicos, cambiantes, difusos e interactivos y a lo largo de la vida existen momentos en los que domina el ello y momentos en los que domina el superyo, el yo no es más que la llave de paso que permite que sea uno u otro el que adopte el papel predominante, y tiene una gran parte de inconsciente, no necesariamente bueno. Échale un ojo a la dialéctica Hegeliana y lo entenderás mejor, la personalidad humana debe vivir en continua evolución, adaptándose a los cambios del ambiente y superándose continuamente. Todo esto claro, a ojos de Freud. El psicoanálisis es muy llamativo y vende mucho, pero la psicología moderna, más ciencia que metafísica, se basa en la evaluación de los patrones conductuales y en la evolución cognitiva que de ello se deriva, o que ha derivado en ellos. Ale sigue con lo tuyo y no juzgues a los demás siguiendo tu propio criterio, a eso se le llama proyección y es, precisamente, un mecanismo de defensa del yo.