aLeX_Saiyo dijo:
o quizas no todos puedan hacerlo, no crees? yo el año pasado estudie menos horas y no me fue del todo mal (omitiendo otras cosas del
psico) no es cuestión de fuerza de voluntad es cuestión que cuando estas saturado necesitas descanso nada más, hasta superman alguna vez necesita vacaciones de vez en cuando, vamos digo yo habra gente que sean unos cracks y estudien como mandan los canones, trabajen, estudien una carrera, pero no todos somos iguales
Exacto, no todos son iguales, y por eso aprueban únicamente unos pocos.
Como ya me sé la historia, aviso, no es por ti en particular, pero allá va:
Es sorprendente cómo muchos se engañan, terminan interiorizando eso de "cada uno tiene sus condicionantes", y terminan siendo adelantados por la derecha, izquierda e incluso por encima. Esto es una
oposición, y término implica competir, sufrir, descansar menos que el resto, y mandar a la mierda los condicionantes, importan los huevos y ovarios.
Algunos pensarán... claro hombre, carloscop está loco, qué facil lo ve... Y yo les digo que los cojones.
Apoyo el que cada uno tiene sus métodos, formas y manías al estudiar, pero no soporto la tontería y la ignorancia de intentar obviar que hay que echar HORAS, y cuando faltan, se sacan, sin más. Esto implica tesón, ganas de echarlas y aguante, mucho aguante, ACTITUD. El que no acepte y no vea esto último, que queme los libros, que total, lo mismo le van a servir.
Así, nos encontramos con la necesidad imperiosa e irrenunciable de tener ACTITUD, GANAS, CONSTANCIA Y ORGULLO, y sí, lo grito, porque muchos parecen no querer oirlo.
Y no hay excusa que valga para desaprobar esto que digo, y a los 153, 369 o incluso los 1940 y pico aptos de años anteriores me remito.
Repito, no lo digo por nadie, pero al leer algunos comentarios pues relaciono algunas historias que conozco y me sale el decirlo, y es de los mejores consejos que podéis leer.
*Por favor, se excluyen de todo lo anteriormente expuesto a las personas ciertamente prodigiosas en el estudio y memorización, ya que son casos realmente excepcionales y a contar con la mitad de dedos de la mitad de una mano.