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Condenan a un policía dedicado a la lucha antidroga por encubrir el tráfico de sustancias
Un miembro de la Policía Nacional ha sido condenado a siete años de cárcel por un delito contra la salud pública y otro de revelación de secretos, por contribuir al tráfico de drogas en un local de Móstoles, al que informaba y protegía de operaciones policiales contra la venta de sustancias.
El condenado, Carlos G. L., era, según consta en la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, subinspector de la Policía Nacional, destinado en la comisaría de Móstoles, donde era jefe de un grupo de la policía judicial que, entre otras cosas, se encargaba de la investigación del tráfico de drogas en Móstoles.
Los hechos enjuiciados se produjeron en 2007. Del contenido de varias conversaciones telefónicas intervenidas al condenado, el Tribunal deduce que el policía cometió un delito contra la salud pública al proteger e informar sobre las actuaciones policiales al pub Yosix, en Móstoles, en el que se vendía cocaína, hachís y marihuana.
«Además de no investigarle y proceder a su detención», explica la sentencia, en relación a las conversaciones que el policía mantenía con el dueño del local, «asegurándole que no iba a tener ningún problema, le informaba sobre la posible actividad de otros funcionarios policiales». Del seguimiento y de las conversaciones intervenidas, el tribunal deduce que el policía condenado «colaboraba y favorecía» el tráfico de drogas.
La investigación se abrió después de que la Policía Local de Móstoles recibiera una llamada en la que se alertaba de que el condenado podría estar «dando cobertura» a dos locales del municipio que se dedicaban al tráfico de drogas. La investigación se cerró, pero poco después se abrió una nueva a raíz de varias quejas vecinales.
Alertó a un traficante
El tribunal también condena a Carlos G. L. a una multa de 14 meses por un delito de revelación de secretos. La sentencia recoge cómo el policía alertó al presunto autor de un delito de tráfico de drogas de que estaba siendo investigado por la policía de Móstoles. Considera probado que el condenado le avisó sobre la investigación, «le facilitó la información de que disponía como consecuencia de su condición de policía nacional» y le explicó cómo construir una coartada para justificar que en el momento de la comisión del delito se encontraba en Marruecos.
El fallo dispone que el policía llamó al sospechoso para informarle de que «iban a detenerle o acordar su busca y captura, aconsejándole que acreditara que en la fecha de comisión de los hechos se encontraba en Marruecos, indicándole cómo debía de hacerlo y cómo podía pasar la frontera sin ser detenido».
El tribunal, sin embargo, no considera probado que el policía hubiera recibido dinero o algún tipo de beneficio económico por su colaboración con los traficantes de drogas.
Fuente: http://www.abc.es/local-madrid/20130906 ... 61259.html
Un miembro de la Policía Nacional ha sido condenado a siete años de cárcel por un delito contra la salud pública y otro de revelación de secretos, por contribuir al tráfico de drogas en un local de Móstoles, al que informaba y protegía de operaciones policiales contra la venta de sustancias.
El condenado, Carlos G. L., era, según consta en la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, subinspector de la Policía Nacional, destinado en la comisaría de Móstoles, donde era jefe de un grupo de la policía judicial que, entre otras cosas, se encargaba de la investigación del tráfico de drogas en Móstoles.
Los hechos enjuiciados se produjeron en 2007. Del contenido de varias conversaciones telefónicas intervenidas al condenado, el Tribunal deduce que el policía cometió un delito contra la salud pública al proteger e informar sobre las actuaciones policiales al pub Yosix, en Móstoles, en el que se vendía cocaína, hachís y marihuana.
«Además de no investigarle y proceder a su detención», explica la sentencia, en relación a las conversaciones que el policía mantenía con el dueño del local, «asegurándole que no iba a tener ningún problema, le informaba sobre la posible actividad de otros funcionarios policiales». Del seguimiento y de las conversaciones intervenidas, el tribunal deduce que el policía condenado «colaboraba y favorecía» el tráfico de drogas.
La investigación se abrió después de que la Policía Local de Móstoles recibiera una llamada en la que se alertaba de que el condenado podría estar «dando cobertura» a dos locales del municipio que se dedicaban al tráfico de drogas. La investigación se cerró, pero poco después se abrió una nueva a raíz de varias quejas vecinales.
Alertó a un traficante
El tribunal también condena a Carlos G. L. a una multa de 14 meses por un delito de revelación de secretos. La sentencia recoge cómo el policía alertó al presunto autor de un delito de tráfico de drogas de que estaba siendo investigado por la policía de Móstoles. Considera probado que el condenado le avisó sobre la investigación, «le facilitó la información de que disponía como consecuencia de su condición de policía nacional» y le explicó cómo construir una coartada para justificar que en el momento de la comisión del delito se encontraba en Marruecos.
El fallo dispone que el policía llamó al sospechoso para informarle de que «iban a detenerle o acordar su busca y captura, aconsejándole que acreditara que en la fecha de comisión de los hechos se encontraba en Marruecos, indicándole cómo debía de hacerlo y cómo podía pasar la frontera sin ser detenido».
El tribunal, sin embargo, no considera probado que el policía hubiera recibido dinero o algún tipo de beneficio económico por su colaboración con los traficantes de drogas.
Fuente: http://www.abc.es/local-madrid/20130906 ... 61259.html