Como bien dicen algunos, esta
oposición está hecha para gente con mucha fuerza mental. Es muy larga, los
examenes son eliminatorios, hay mucha gente y encima la última prueba no depende de uno por completo.
El simple hecho de intentarlo una y otra vez sin desánimo, es un ejemplo de perseverancia y fuerza muy grande. Si encima, se compagina con un trabajo que no permite prepararse lo que se quisiera y que limita el descanso, pues demuestra tenerlos muy gordos.
Las entrevistas de la XXVII serán iguales que las de la XXVI, la XXV, la XXIV...con la diferencia que ahora, al llevar dos años con disminución progresiva de plazas, la nota para ser considerado apto es más alta. Si con 5000 plazas y teniendo que poner el corte más bajo, el mínimo para ser considerado apto podía ser 48 o 50 puntos, con 1900 el mismo sube a 58. Y con 369 no habra ni mínimo, será apto o no apto.
Ahora bien, las plazas, por escasas que sean, se tienen que cubrir. ¿Y quién me dice que una de ellas no puede ser para mí? ¿Que he caido en la entrevista? No significa nada. Mucha gente no ha aprobado a la primera, ni a la segunda, ni a la tercera, pero sí a la cuarta. Perseverancia, sacrificio, ejemplo para los demás.
Además, no vale de nada lamentarse de un sistema de evaluación que todo el mundo conoce cuando se presenta y si no, va conociendo según va hablando con otros compañeros o leyendo en foros y demás. Pero contamos con ello porque quién nos dice que cada uno de nosotros no puede ser uno de los afortunados.
Y creo que a los miembros del tribunal les es indiferente aprobar a uno o a otro mientras entre en el perfil que buscan y les ordenen desde más arriba. No tienen nada personal contra nadie mientras ese nadie sea educado y alguien normal. Pero para ellos es inevitable suspender a gente muy valida porque sólo pueden aprobar a un número determinado de opositores. Saben que fuera se queda gente muy capacitada, como también saben que entre los aptos se cuelan algunos tarambanas. Pero para ellos, como para los opositores, el sistema es el que es.
¿Qué alternativas puede haber? ¿Hacer las entrevistas y pruebas psicológicas al principio, además de hacerlas más exhaustivas y profundas? Pués si para 5.200 personas, y con el procedimiento actual, tardan casi tres meses, con 40.000 personas y haciendolas de otra manera, ¿cuánto tardarían? ¿Dos años? Inviable.
Personalmente, cambiaría, entre otras cosas, el tiempo entre prueba y prueba. Desde el primer
examen hasta el resultado final, 7 meses. Una barbaridad. Pero bueno, sé lo que hay y si estoy dispuesto a opositar es con todas las consecuencias.
Mucho ánimo y fuerza para aquellos que están decaídos, llenos de dudas y pesimismo.