
- Unido
- 25 Mar 2008
- Mensajes
- 1.660
- Felicitaciones
- 1
- Puntos
- 0
Hola de nuevo :shock:
EL ELEFANTE:
Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí, como a otros, me llamaba la atención el elefante.
Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso, tamaño y fuerza desomunal, pero después de su actuación, y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujetop solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apernas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa- me parecia obvio que ése animal era capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza-, podria, con facilidad, arrancar la estaca y huir....
El misterio es evidente....
"¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye?". Cuando tenía cinco o seis años, yo todavia confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre o a algún amigo por el misterio del elefante. alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia:
- Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?.
No recuerdo haber recibido ninguna repsuesta coherente, con el tiempo, me olvidé del nmisterio del elefante y la estaca....y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.
Hace algunos años descubrí que, por suerte, alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta.
" el elefante del circo no escapa proque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy pequeño".
Cerré los ojos y me imaginé al `pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefante empujo, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo.
La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y tambien al otro y al que seguí.
Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este enorme y poderoso elefante no escapa proque !CREE QUE NO PUEDEEEEEEEEEEEEEE!.
El tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que se siente poco después de nacer. Y lo pero es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.
-Jamás....jamás...intentó poner a prueba su fuerza otra vez.....
MORALEJA: Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos creyendo que un montón de cosas "no podemos" hacerlas simplemte porque alguna vez probamos y no pudimos, o que nos dijeron que no podríamos.
Grabamos en nuestro recuerdo:
_No puedo.....No puedo y nunca podré.
Crecimos portando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y nunca más lo volvimos a intentar.
La única manera de saber es intentarlo de nuevo poniendo en el intento
T O D O T U C O R A Z O N
EL ELEFANTE:
Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí, como a otros, me llamaba la atención el elefante.
Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso, tamaño y fuerza desomunal, pero después de su actuación, y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujetop solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apernas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa- me parecia obvio que ése animal era capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza-, podria, con facilidad, arrancar la estaca y huir....
El misterio es evidente....
"¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye?". Cuando tenía cinco o seis años, yo todavia confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre o a algún amigo por el misterio del elefante. alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia:
- Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?.
No recuerdo haber recibido ninguna repsuesta coherente, con el tiempo, me olvidé del nmisterio del elefante y la estaca....y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.
Hace algunos años descubrí que, por suerte, alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta.
" el elefante del circo no escapa proque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy pequeño".
Cerré los ojos y me imaginé al `pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefante empujo, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo.
La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y tambien al otro y al que seguí.
Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este enorme y poderoso elefante no escapa proque !CREE QUE NO PUEDEEEEEEEEEEEEEE!.
El tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que se siente poco después de nacer. Y lo pero es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.
-Jamás....jamás...intentó poner a prueba su fuerza otra vez.....
MORALEJA: Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos creyendo que un montón de cosas "no podemos" hacerlas simplemte porque alguna vez probamos y no pudimos, o que nos dijeron que no podríamos.
Grabamos en nuestro recuerdo:
_No puedo.....No puedo y nunca podré.
Crecimos portando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y nunca más lo volvimos a intentar.
La única manera de saber es intentarlo de nuevo poniendo en el intento
T O D O T U C O R A Z O N





