
- Unido
- 25 Mayo 2013
- Mensajes
- 230
- Felicitaciones
- 8
- Puntos
- 0
Muy buenas a todos/as. Llevo siguiendo el foro un tiempo y aunque le he echado algún ojo desde la primera vez que me presenté, no ha sido hasta este año que me he animado a registrarme y a participar esporádicamente en algunas charlas del mismo.
Este es el primer post que abro y el motivo es compartir con vosotros algo que escribí cuando tan solo tenía 18 años y llevaba unos 4 meses preparando la oposición. Quizá es algo que os pueda servir de motivación en este camino lleno de largas esperas e infinidad de sacrificios.
Os cuento un poco mi historia. Empecé con todo esto cuando aún tenía 18 años, pero la idea de querer ser policía surgió cuando tenía unos 16 años y me empezó a llamar la atención.
Mi recuerdo de cuando comencé a prepararla es que no había sentido nunca mayor felicidad e ilusión por comenzar algo, a pesar de la dificultad de los tiempos que corren y de una competencia tan preparada.
Cuántas veces no habré oído, seguro que al igual que la mayoría de vosotros, eso de: "Con lo difícil que está y la de gente que se presenta" ... "Con las pocas plazas que hay" ..." Yo me esperaría a que saliesen más plazas, total si las que hay ya están dadas" ... "Hoy en día suele aprobar gente licenciada" ... "Eres super joven, ¿por qué no aprovechas para sacarte una carrera?" ...
Todo esto no me ha hecho en ningún momento venirme abajo ni dudar de mí ni de las ganas que tengo por formar parte del Cuerpo. A día de hoy, y tras casi 3 años, sigo manteniendo encendida esa ilusión, más madurada diría yo, y esas mismas ganas que tenía al empezar pero multiplicadas al cuadrado. No he podido hacer más que reafirmarme en que esto es a lo que me quiero dedicar, y puedo decir que me he visto y me veo muy capaz de conseguirlo, puesto que en mi segunda vez he logrado ver todo el proceso y quedarme en las mismas puertas.
Con esto trato de decir que al igual que yo, creo que cualquier persona puede lograrlo si mantiene intacta esa ilusión y motivación que le han impulsado a comenzar con esta oposición, y especialmente me refiero a cuando esto te gusta de verdad y se trata de vocación de servicio y una gran atracción por la profesión, independientemente de la edad que se tenga.
Bueno, sin enrrollarme más al respecto y tal como os dije, ahí os dejo aquello que escribí cuando era un poco más enana que ahora :lol:
Espero que si no os sentís identificados, al menos podáis percibir un poco de esa ilusión de la que os hablo y os pueda servir de motivación en algún momento de flaqueza durante el proceso.
Decir a los moderadores que si este post debería ir en cualquier otro sitio, ruego me disculpen porque hasta entonces he sido más una mera espectadora que otra cosa y probablemente me lo reubiquen. Gracias.
[*]Por nosotros, los valientes que nos dejamos la piel día tras día,
peleando no solo por conseguir algo más que difícil en los tiempos que corren,
sino por estar igualmente dispuestos a abandonar el calor del hogar,
a dejar lejos la tierra natal, a aguantar un clima extremo y una disciplina más que estricta,
a correr los mayores peligros y jugarnos la vida, todo para ver cumplido nuestro sueño.
Por nosotros, policías de vocación, que no nos rendiremos hasta ganar esta batalla[*]
Tengo un objetivo...Un gran objetivo o propósito de vida.
Y sé que mi sudor y esfuerzo tendrán su recompensa algún día.
Cuando llegue ese esperado día sé que desempeñaré mi función con toda la ilusión y eficacia que me sea posible.
No me rendiré al subir esta cuesta tan empinada
porque asumí desde el principio que no sería fácil cuando empecé a opositar,
que tengo que tener en mente la posibilidad de aceptar alguna derrota
y la importancia de no rendirse y seguir intentándolo...
No decepcionaré a aquellos que han creído en mí,
a los que confían en mis posibilidades, porque yo también creo que soy capaz cuando me veo cada día mejorar.
Sé que muchos lo intentan y que poquitos lo consiguen,
algo que desanima a veces pero que a la vez me da fuerza,
ese sentimiento de poder llegar a autosuperarse, de hallar el significado de mi existencia,
me ayuda muchas veces a que mi constancia no se vea mermada,
porque yo voy a luchar (ya estoy luchando) con todas mis fuerzas por conseguir estar entre esos pocos,
por poder formar parte de un inmenso equipo de profesionales con vocación de servicio y ayuda al ciudadano.
Por poder restablecer el orden cuando éste desaparezca,
para lograr que exista algo tan importante como es la Justicia.
Sueño con llevar a cabo una labor admirable,
por saber que mi simple presencia ya infunde tranquilidad y seguridad a las personas
que sienten que pueden acercarse y contar con mi ayuda y disponibilidad.
Y aunque sé que es pronto, y que aún estoy en mis comienzos,
he de admitir que ya me siento por dentro un poco policía
Por todo esto es que sé que merece la pena llegar hasta el final,
porque más que un trabajo, más que un oficio, es una auténtica devoción.
"Alba, mayo de 2011."
Este es el primer post que abro y el motivo es compartir con vosotros algo que escribí cuando tan solo tenía 18 años y llevaba unos 4 meses preparando la oposición. Quizá es algo que os pueda servir de motivación en este camino lleno de largas esperas e infinidad de sacrificios.
Os cuento un poco mi historia. Empecé con todo esto cuando aún tenía 18 años, pero la idea de querer ser policía surgió cuando tenía unos 16 años y me empezó a llamar la atención.
Mi recuerdo de cuando comencé a prepararla es que no había sentido nunca mayor felicidad e ilusión por comenzar algo, a pesar de la dificultad de los tiempos que corren y de una competencia tan preparada.
Cuántas veces no habré oído, seguro que al igual que la mayoría de vosotros, eso de: "Con lo difícil que está y la de gente que se presenta" ... "Con las pocas plazas que hay" ..." Yo me esperaría a que saliesen más plazas, total si las que hay ya están dadas" ... "Hoy en día suele aprobar gente licenciada" ... "Eres super joven, ¿por qué no aprovechas para sacarte una carrera?" ...
Todo esto no me ha hecho en ningún momento venirme abajo ni dudar de mí ni de las ganas que tengo por formar parte del Cuerpo. A día de hoy, y tras casi 3 años, sigo manteniendo encendida esa ilusión, más madurada diría yo, y esas mismas ganas que tenía al empezar pero multiplicadas al cuadrado. No he podido hacer más que reafirmarme en que esto es a lo que me quiero dedicar, y puedo decir que me he visto y me veo muy capaz de conseguirlo, puesto que en mi segunda vez he logrado ver todo el proceso y quedarme en las mismas puertas.
Con esto trato de decir que al igual que yo, creo que cualquier persona puede lograrlo si mantiene intacta esa ilusión y motivación que le han impulsado a comenzar con esta oposición, y especialmente me refiero a cuando esto te gusta de verdad y se trata de vocación de servicio y una gran atracción por la profesión, independientemente de la edad que se tenga.
Bueno, sin enrrollarme más al respecto y tal como os dije, ahí os dejo aquello que escribí cuando era un poco más enana que ahora :lol:
Espero que si no os sentís identificados, al menos podáis percibir un poco de esa ilusión de la que os hablo y os pueda servir de motivación en algún momento de flaqueza durante el proceso.
Decir a los moderadores que si este post debería ir en cualquier otro sitio, ruego me disculpen porque hasta entonces he sido más una mera espectadora que otra cosa y probablemente me lo reubiquen. Gracias.
[*]Por nosotros, los valientes que nos dejamos la piel día tras día,
peleando no solo por conseguir algo más que difícil en los tiempos que corren,
sino por estar igualmente dispuestos a abandonar el calor del hogar,
a dejar lejos la tierra natal, a aguantar un clima extremo y una disciplina más que estricta,
a correr los mayores peligros y jugarnos la vida, todo para ver cumplido nuestro sueño.
Por nosotros, policías de vocación, que no nos rendiremos hasta ganar esta batalla[*]
Tengo un objetivo...Un gran objetivo o propósito de vida.
Y sé que mi sudor y esfuerzo tendrán su recompensa algún día.
Cuando llegue ese esperado día sé que desempeñaré mi función con toda la ilusión y eficacia que me sea posible.
No me rendiré al subir esta cuesta tan empinada
porque asumí desde el principio que no sería fácil cuando empecé a opositar,
que tengo que tener en mente la posibilidad de aceptar alguna derrota
y la importancia de no rendirse y seguir intentándolo...
No decepcionaré a aquellos que han creído en mí,
a los que confían en mis posibilidades, porque yo también creo que soy capaz cuando me veo cada día mejorar.
Sé que muchos lo intentan y que poquitos lo consiguen,
algo que desanima a veces pero que a la vez me da fuerza,
ese sentimiento de poder llegar a autosuperarse, de hallar el significado de mi existencia,
me ayuda muchas veces a que mi constancia no se vea mermada,
porque yo voy a luchar (ya estoy luchando) con todas mis fuerzas por conseguir estar entre esos pocos,
por poder formar parte de un inmenso equipo de profesionales con vocación de servicio y ayuda al ciudadano.
Por poder restablecer el orden cuando éste desaparezca,
para lograr que exista algo tan importante como es la Justicia.
Sueño con llevar a cabo una labor admirable,
por saber que mi simple presencia ya infunde tranquilidad y seguridad a las personas
que sienten que pueden acercarse y contar con mi ayuda y disponibilidad.
Y aunque sé que es pronto, y que aún estoy en mis comienzos,
he de admitir que ya me siento por dentro un poco policía
Por todo esto es que sé que merece la pena llegar hasta el final,
porque más que un trabajo, más que un oficio, es una auténtica devoción.
"Alba, mayo de 2011."






