Bueno, no esta mal, pero supongo que te has dejado llevar un poco por la inspiracion, que digo yo, que pa eso podias haber creado una enterita tu solo y firmarla a tu nombre. Pero ya que dices "carta leida por un profesor en Avila" yo cuelgo aqui la original pa que la puedan disfrutar todos.
Un saludo.
Hace unos meses, llegasteis a esta Escuela como aprendices de una forma de vida propios a los que algunos llaman “profesión”. No sé si sois o no conscientes de la manera en la que a partir de aquel día de Febrero, entrasteis de lleno en un mundo de “mayores” donde no caben errores y si se dan, no suelen perdonarse y aún menos olvidarse.
Pronto catareis en vuestros propios cuerpos el sabor agridulce de la calle, que os dejará una impronta imborrable como la de aquella “primera vez” ( quien la haya tenido, claro). El Servicio que comienza a las 07:30 de la mañana y que casi nunca termina cuando debe, esa llamada a casa -cuando puede hacerse- para avisar a nuestros familiares de que no podremos ir en el día de su cumpleaños a cenar, al cine o al teatro, ese yonqui, que no nos avisó aquella tarde de que tenía una jeringuilla con la que casi nos pinchamos, esas cervezas con los compañeros, que nos saben a gloria una vez terminado el Servicio, y que conmemoran que seguimos vivos y vivos debemos seguir mañana a la hora del relevo, esa puta o ese chulo que nos guiñó el ojo y creímos enamorar por la prestancia de nuestro uniforme, ese compañero, esa compañera, ese Jefe, ese Cabrón de Jefe, ese olor ácido de urinario que todo Calabozo que se precie debe tener, ese café de por las mañanas que hoy toca pagar al compañero y mañana a mí, ese cacheo, esa china, ese tripi, ese “esto no es mío Sr. Agente, yo acabo de llegar”, ese parte diario de intervención, esa información de derechos al detenido que todavía no recordáis de memoria y tenéis que leer, esa Fiscalía de Menores, ese abogado cabrón que sólo defiende a chorizos, ese compañero que nos echó un cable cuando las cosas se pusieron difíciles y al que nunca le dimos las gracias, esa llamada urgente de Sala para el indicativo más cercano a la calle Arturo Soria, esos cincuenta kilos de “chocolate” en el respaldo del asiento de trasero de aquel “530“, esas doce “papelas” en el calcetín de un indeseable que en 72 horas volverá a vender, ese menor de 14 que te levanta coches en el sector y te jode la productividad, ese sueldo que no acaba de llegar, esos recibos que llegan siempre, ese código 5, esa Franchi que aún no tenéis ni puta idea de utilizar y que algún día os puede salvar el culo, ese beso, ese “K”, ese “batusi”, ese trapo colgando del balcón de un “borroca de mierda” que reza “euskal presoak...euskal herrira” , esos “cheques ful” que tres tíos con corbata intentaron colar en el Deutsche bank, ese “Z” sin pirulos al que sólo le funciona la sirena, esa roja, esa mala noticia que a lo peor os toca dar a la familia de vuestro compañero/a, esa extra de Navidad y de verano, esos “quince más uno” que por si aún no lo sabéis, no son los pecados capitales, esa blanca que aún no llega, ese piso compartido por 5, que para las cucarachas es un parque temático, esos platos sin fregar, esa despensa vacía, ese saliente/libre, ese Briefing, ese afirmativo-sierra, ese dicho cierto de la “pringue” que dice ”se sabe cuando se empieza…pero no cuando se acaba”, ese pocket, ese “H-50 para R-dólar”, esa Brigada Provincial de
Policía Judicial, ese desenfunde rápido, ese “Crouch” que no es una chocolatina con cereales, ese “¡¡ALTO
POLICIA!!”, esa primera hostia que recibisteis y ese “primer cachete” fundado o infundado que se comió aquel pobre diablo; ese Apolo que huele a sudor, ese rumano que dice no entender castellano y que sabe latín, esas prácticas que nunca acaban, esa placa dorada que brillará en vuestro pecho; en fin, esa CALLE... ESA PUTA CALLE QUE ES NUESTRA VIDA y que nos da de comer;
Así que ya sabéis, no reneguéis de lo que fuisteis ni de lo que sois ahora, vivid sin prisas, y sed leales y dignos del uniforme que vestís, pero sobre todo…¡¡¡TENED CUIDADO AHÍ FUERA!!!