El orgullo del espartano
Cuando el sol entra por las ventanas de cada habitación, de cada uno de los espartanos y espartanas de la región de combate numero XXVII; se levantaban con una ilusión fijada, una meta, un sueño: ser parte de la elite del cuerpo policial de nuestra tierra.
Cada día empuñaban la espada, con la misma ilusión que el primer dia en el que decidieron formar parte de los guerreros de nuestra Hispania.
Todos ellos, cada uno de ellos, sabían en el fondo de sus almas que no era una batalla fácil de librar, demasiados guerreros querían formar parte de esos 369 combatientes que irían a esa gran ciudad amurallada, para conseguir la insignia que formaría parte de su escudo y su arma el resto de su vida.
Hiciera sol, tormenta, calor y frio, salian a correr kilómetros, levantaban el mayor peso que ellos pudieran soportar, estudiando horas y horas para poder librar la primera prueba que marcaria el gran esfuerzo de tanto tiempo sin salir, simplemente tenían un objetivo fijado, EL objetivo fijado y nada, ni nadie podía detener esa fuerza imparable que tenían grabado en fuego cada uno de ellos
Sin embargo, el mes de Noviembre de 2010, será recordado para siempre en cada uno de los espartanos que perecieron en el camino.
Que se quedaron a las puertas de conseguir el sueño que tanto anhelaban, el sueño por el que cada dia suspiraban y asi no desfallecer cuando las fuerzas y las ganas flaqueaban.
Aun asi, el orgullo de cada espartano no apto, debería permanecer intacto, como el primer dia que decidieron emprender este largo camino.
Porque llegar hasta aquí, con esta lucha sangrienta que fue la primera prueba, es digno de merecer el mas alto reconocimiento, ya que en otras guerras anteriores a ésta batalla, fueron de algún modo, mas fáciles de librar.
Y por eso hay que seguir espada en mano, y no decaer JAMÁS, y tener siempre intacto el orgullo espartano.
Cuando el sol entra por las ventanas de cada habitación, de cada uno de los espartanos y espartanas de la región de combate numero XXVII; se levantaban con una ilusión fijada, una meta, un sueño: ser parte de la elite del cuerpo policial de nuestra tierra.
Cada día empuñaban la espada, con la misma ilusión que el primer dia en el que decidieron formar parte de los guerreros de nuestra Hispania.
Todos ellos, cada uno de ellos, sabían en el fondo de sus almas que no era una batalla fácil de librar, demasiados guerreros querían formar parte de esos 369 combatientes que irían a esa gran ciudad amurallada, para conseguir la insignia que formaría parte de su escudo y su arma el resto de su vida.
Hiciera sol, tormenta, calor y frio, salian a correr kilómetros, levantaban el mayor peso que ellos pudieran soportar, estudiando horas y horas para poder librar la primera prueba que marcaria el gran esfuerzo de tanto tiempo sin salir, simplemente tenían un objetivo fijado, EL objetivo fijado y nada, ni nadie podía detener esa fuerza imparable que tenían grabado en fuego cada uno de ellos
Sin embargo, el mes de Noviembre de 2010, será recordado para siempre en cada uno de los espartanos que perecieron en el camino.
Que se quedaron a las puertas de conseguir el sueño que tanto anhelaban, el sueño por el que cada dia suspiraban y asi no desfallecer cuando las fuerzas y las ganas flaqueaban.
Aun asi, el orgullo de cada espartano no apto, debería permanecer intacto, como el primer dia que decidieron emprender este largo camino.
Porque llegar hasta aquí, con esta lucha sangrienta que fue la primera prueba, es digno de merecer el mas alto reconocimiento, ya que en otras guerras anteriores a ésta batalla, fueron de algún modo, mas fáciles de librar.
Y por eso hay que seguir espada en mano, y no decaer JAMÁS, y tener siempre intacto el orgullo espartano.





