El tema de las físicas todos los años trae el mismo debate, y es que es muy difícil resumir la aptitud de un futuro
policía en tres pruebas. Para mí, el problema es que están totalmente descompensadas. No es ni de lejos igual de fácil sacar un 8 en el circuito que un 8 corriendo. O eres un atleta que lleva corriendo toda la vida o te dejas los pulmones para rascar nota en la carrera, mientras que el circuito, con cuatro pautas y técnica, te sacas un 7 o un 8 casi sin darte cuenta.
Al final, cuerpos hay tantos como deportes, y yo me pregunto: ¿es menos deportista un halterófilo que un runner? Y lo más importante, ¿cuánto tiene de runner el día a día de un
policía? Dudo mucho que un agente le gane en una carrera de 3 kilómetros a un malo que va en chándal y zapatillas, pero en los primeros 300 metros sí que debería tener más papeletas por pura explosividad. No dudo que haga falta un mínimo de fuerza, cardio y coordinación, pero creo que se podría seleccionar mejor. Incluso una sola prueba tipo OCR (carrera de obstáculos) sería más realista, porque te mide la resistencia, la fuerza y la agilidad todo de una.
Sé que esto igual cae en saco roto, pero para los que se obsesionan con las físicas: no hace falta ser un deportista de élite para ser
policía, solo hay que tener una base sólida. Quizá tendría más sentido hacer una criba física de verdad, fuerte, una vez que ya estás en Ávila o cuando ya se sabe quién va a ser
policía, para decidir quién es apto para la operativa de calle y quién no. Igual hablo así porque todavía lo veo desde fuera y me falta perspectiva, pero es la sensación que me da el sistema actual. De que sirve tener unas pruebas físicas exigentes de entrada y luego para mentenerse dentro del cuerpo no necesitas esa exigencia tan alta? Si es como cribado sin más, pues bueno, no habría mucho más que hablar. Pero si de verdad se busca un sentido, yo al menos, no lo veo.