He tenido relaciones sentimentales con mujeres antes de esta chica, y después de esta chica. Y sin problema ninguno, cuando hemos valorado entre los dos que ya no había amor o que las circunstancias no nos permitían pasar tiempo juntos, u otras razones, lo hemos hablado y hemos tomado mutuamente la decisión de dejarnos o de seguir en base a la felicidad de ambos.
Y en el trabajo, pues al estar integrado en un equipo, no tengo una actitud dictatorial ni manipuladora hacia nadie, sea hombre o mujer.
No sé si es sorprendente o no, esa es la condena, yo simplemente me he sometido al juicio de un juez cuando he sido citado. Tal y como se me ha solicitado. Podía haberme fugado, podía haber maniobrado para evitar el juicio ... como se han visto casos de otras personas que lo han hecho. Yo no, yo he ido ante el juez cuando he sido requerido convencido de mi inocencia. No lo ha considerado así, pero tampoco lo ha considerado una culpabilidad tan profunda.
Comprendo que la
Policía debe definir una frontera entre lo admisible y lo no admisible, y todos debemos caer en uno u otro lado. Sin embargo, probablemente también sea cierto que nadie, ni siquiera la
Policía y la Justicia debe asumir el papel de ser Dios, ya que no es infalible. Como hemos comprobado en algún caso conocido.
Quizás la
Policía puede y debe asumir el papel de Papa en la Tierra, pero no es prudente asumir el papel de ser Dios.
Ahora soy yo el estigmatizado y lo comprendo, pero mi esfuerzo por demostrar que el cuadro en el que me han pintado no se corresponde con la realidad tampoco cesará. Simplemente, te vas a la cama pensando esto no es justo, y que alguien ha conseguido una condena en base a la manipulación de unos hechos, lo cual te impulsa a no decaer.