Te llama H50 sobre un homicidio en el interior de un domicilio, al llegar encuentras a un varón con varias heridas en tórax, fallecido, y a otro varón, que resulta ser el morador de dicha vivienda, junto al cadáver, de pie, sosteniendo un cuchillo ensangrentado, quien afirma que encontró al fallecido dentro de su domicilio sustrayendo objetos, y que se le enfrentó, llegando a agredirlo, por lo que le apuñaló con el cuchillo que le arrebató en un acto de defensa.
Tú, como
policía, y tan listo que eres en cuanto al Derecho Penal, le das un abrazo, un beso en la frente, le calientas un vaso de leche, lo arropas, y te llevas el cadáver en el maletero del Z, porque es evidente que no hay delito, al no cumplirse el elemento antijurídico, por una causa de justificación, concretamente la legítima defensa.
El
policía juzgador ha llegado a sus hogares.